A 114 años del histórico Grito de Alcorta, el presidente de Bases Federadas, Omar Príncipe, aseguró que las banderas levantadas por aquellos chacareros en 1912 mantienen plena vigencia y advirtió que el pequeño y mediano productor atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. "El pequeño productor no existe más para gran parte de la sociedad, de la dirigencia agropecuaria y de la dirigencia política, y eso es muy grave", sostuvo.
Omar Príncipe: "El Grito de Alcorta sigue vigente porque el pequeño chacarero continúa desapareciendo"
A más de un siglo de la histórica rebelión agraria, Omar Príncipe, presidente de Bases Federadas, aseguró que el modelo actual acelera la desaparición del sujeto agrario y reclamó medidas específicas para pequeños y medianos productores
Por Álvaro Torriglia
Omar Príncipe definió al Grito de Alcorta como "un antes y un después" en la historia del agro argentino.
Más de un siglo después del Grito de Alcorta, las demandas por el acceso a la tierra, el arraigo rural y la defensa del pequeño productor continúan ocupando un lugar central en la agenda de las entidades que representan a la agricultura familiar y cooperativa.
En el marco de un nuevo aniversario de la histórica rebelión agraria surgida en el sur santafesino, Príncipe definió al Grito de Alcorta como "un antes y un después" en la historia del agro argentino y recordó que aquella protesta marcó el nacimiento de la lucha organizada de miles de arrendatarios que reclamaban acceso a la tierra y mejores condiciones de producción.
"El Grito de Alcorta significa un antes y un después; es el inicio fundacional de la lucha agraria, donde miles de pequeños y medianos chacareros peleaban por el acceso a la tierra y mejores condiciones de trabajo", afirmó el dirigente, al tiempo que también destacó que de ese proceso surgieron, pocos días más tarde, la Federación Agraria Argentina y, años después, el movimiento cooperativo.
Príncipe resaltó que las reivindicaciones impulsadas en 1912 siguen siendo actuales. "Las banderas de ese grito se transformaron en reivindicaciones que seguimos sosteniendo durante muchos años", señaló y remarcó que Bases Federadas, pese a ser una entidad joven desde el punto de vista institucional, reúne a dirigentes que se reconocen herederos de aquella tradición.
El dirigente consideró que el sujeto agrario que protagonizó aquella gesta histórica atraviesa hoy un proceso de invisibilización. "El pequeño productor no existe más para gran parte de la sociedad, de la dirigencia agropecuaria y de la dirigencia política, y eso es muy grave", sostuvo y agregó que el concepto genérico de "el campo" termina ocultando profundas diferencias entre los distintos actores que integran el sector agropecuario: "Cuando se dice que el modelo favorece al campo, desaparece el sujeto agropecuario", planteó.
Concentración productiva
Príncipe advirtió que durante los últimos años se profundizó un proceso de concentración productiva, situación que se aceleró con las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei. "Cada vez somos menos, no sólo en cantidad sino también en producción", indicó.
Como ejemplo, mencionó que unas 3.500 empresas concentran entre el 75% y el 80% de la producción de trigo y aseguró que fenómenos similares se observan en la lechería, la soja y diversas economías regionales.
El presidente de Bases Federadas sostuvo que esta situación se replica en actividades como la vitivinicultura, la producción yerbatera y la porcicultura. En el caso del vino, alertó que miles de pequeños productores se encuentran en riesgo debido a la caída de la rentabilidad tras las medidas de desregulación.
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Respecto de la yerba mate, cuestionó la pérdida de atribuciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). "Al eliminar el instituto, los yerbateros cobran la mitad de lo que cobraban antes", afirmó, y agregó que las protestas de los productores tuvieron escasa visibilidad pública.
Medidas anti campo
En ese contexto, Príncipe cuestionó además las reformas impulsadas sobre organismos como el Inta y expresó su preocupación por posibles modificaciones en la Ley de Tierras y en el régimen de semillas. "Es una vuelta de tuerca casi final y me preocupa muchísimo", afirmó.
Para el dirigente, una flexibilización de la normativa sobre tierras implicaría una mayor extranjerización y una pérdida de soberanía. "No es lo mismo que una familia trabaje la tierra a que grandes grupos económicos concentren enormes extensiones", sostuvo.
También rechazó eventuales cambios en el régimen de semillas que limiten el derecho al uso propio por parte de los productores y consideró que el desguace del Inta favorece a grandes compañías transnacionales.
Frente a este escenario, Bases Federadas propone recuperar políticas diferenciadas para pequeños y medianos productores, además de impulsar una nueva ley de arrendamientos rurales.
"Necesitamos contratos de cuatro o cinco años que den estabilidad al sujeto agrario y garanticen la sustentabilidad de las tierras", expresó Príncipe. Asimismo, reclamó herramientas financieras e impositivas específicas. "Si las políticas son iguales para todos, los pequeños seguiremos desapareciendo", concluyó.










