Pandemia

Agroalimentos: la cadena no se corta con la crisis

El sector es uno de los exceptuados de la cuarentena, por el papel clave que cumple. Estrictos protocolos de seguridad y control.

Sábado 28 de Marzo de 2020

La cadena agroalimentaria se cuida pero no se para. Con protocolos de acción estrictos y medidas de prevención, el sector primario y el agroindustrial se adecuaron rápidamente a las disposiciones nacionales para atenuar la pandemia del coronavirus, que exceptúan a la actividad de la cuarentena obligatoria, con la intención de garantizar el abastecimiento. Frente la emergencia, los gremios que nuclean al sector cumplieron rol clave, ya que actuaron como garantes de última instancia, reclamando que las empresas prioricen la salud y seguridad de los trabajadores frente a la pandemia.

Las acciones que encararon las distintas cámaras sectoriales en conjunto con los sindicatos incluyen no sólo las tareas de cosecha o de producción de carne en los campos, sino además, la logística de transporte y la industrialización de la producción primaria. Tienen dos objetivos: por un lado el cuidado de la sanidad agroalimentaria, y por otro, la salud de los trabajadores de estos sectores que a diario deben seguir cumpliendo sus tareas.

En Santa Fe, el Ministerio de la Producción a cargo de Daniel Costamagna, emitió esta semana un conjunto de indicaciones en un documento titulado "Disposiciones y protocolos de acción para el sector productivo de la provincia de Santa Fe". Se incluyen allí todas las actividades primarias y acopio de granos, la producción de frutas y hortalizas, la producción láctea y de industria alimenticia, la pesca, el transporte de cargas y pasajeros, el turismo y las áreas de consumidores, comercio exterior y ciencia y tecnología (ver aparte). Y el propio funcionario señaló que establecieron una mesa de constante interacción con empresarios y entidades para ir monitoreando en forma constante la situación y que desde su dependencia están "recorriendo la provincia y analizando en el territorio esta compleja situación", dijo en diálogo con el portal Nuestro Agro.

El objetivo es "incrementar las prevenciones existentes, asegurar el transporte de granos en condiciones tales que garanticen la adopción de todas las medidas para evitar la propagación del Covid-19, proteger a las personas y permitir el abastecimiento para los argentinos y el mundo". Así lo indica el texto del "Protocolo para transportar granos en forma segura", firmado esta semana por la Cámara de Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Catac); la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina - Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC); la Cámara de Industriales de Maíz por Molienda Seca; la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro); la Federación de Acopiadores de Granos de la República Argentina; la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim) y la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra).

Este protocolo hace hincapié fundamentalmente en la logística de transporte de granos, y por eso, entre otras acciones, establece que los camioneros deben evitar pernoctar fuera de sus lugares de origen, descargar la mercadería en el mismo día, tanto en las industrias como en los puertos dejando mayores distancias entre camiones en el momento de la descarga.

Estas acciones demandan una responsabilidad concreta de parte de las empresas receptoras de la mercadería, ya que entre otras cuestiones exige que los conductores no se bajen de sus unidades hasta el momento de la descarga, que se les otorguen cupos de cargas en las terminales para que no haya aglomeración de vehículos, y que la mercadería que se envíe a las industrias y terminales portuarias sean con condición cámara para evitar rechazos.

Al mismo tiempo, para aquellos transportistas que vienen de distancias que no pueden regresar en el día que haya disponibles "playas de estacionamiento en las plantas para evitar el mayor contacto con otros transportistas y sus vehículos", asegurando allí "la higiene de los baños y la disponibilidad de los artículos necesarios para el aseo (jabón toallas, alcohol en gel, entre otros)", así como proveerle a los conductores "barbijos y guantes descartables".

Finalmente, y ya apelando a la responsabilidad del transportista, el protocolo establece "lavar los vehículos una vez que regresaron al origen" y cuando el conductor llegue a su hogar, "lavar y desinfectar la ropa con la que trabajaron e higienizarse antes de saludar a sus familias".

En las últimas horas, distintas Bolsas de Cereales y Comercio del país junto a las entidades agropecuarias les pidieron a provincias y municipios que "las medidas de restricción para la circulación de camiones no excedan lo que la autoridad nacional estableció".

"Imposibilitar el acceso a ciudades, plantas, acopios, fábricas y puertos supone someter a mayor riesgo a la seguridad alimentaria de todo el país", señalaron en un comunicado y destacaron que "este tránsito de camiones y la operación logística asociada no implican una amenaza para los municipios que atraviesan los camiones ni las localidades cercanas a los puertos ya que se tomaron los recaudos para que así sea, en coordinación con las autoridades sanitarias nacionales y provinciales".

En el artículo 6, inciso 12 del decreto 297/20, que dispuso el "aislamiento social, preventivo y obligatorio", quedan exceptuadas aquellas actividades esenciales para la vida humana, entre ellas la producción de alimentos "por esto hay que resaltar la responsabilidad social que tenemos cada uno de los participamos de estas actividades productivas y empresarias", señaló la mesa de enlace agropecuaria que conforman Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Federación Agraria Argentina (FAA) y Sociedad Rural Argentina (SRA).

Esa excepción incluye a las actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca. "Por eso, los integrantes de la comisión de enlace de entidades agropecuarias queremos resaltar que el uso de esta habilitación debe ser sólo para realizar tareas que resulten indelegables, impostergables e imprescindibles durante el plazo de vigencia del aislamiento", indicó el nucleamiento.

Por otra parte, consideraron "justo" destacar el "compromiso de todos los que trabajamos en el campo, porque el trabajo sigue con cosechas, siembras, alimentación y transporte de hacienda, ordeñe en tambos, servicios veterinarios", al tiempo que solicitaron a todos aquellos que siguen realizando estas tareas "que a las buenas prácticas agropecuarias que ya aplicamos, les sumemos los máximos recaudos y respeto a los protocolos necesarios en materia sanitaria".

Por cadena. Aunque la mayoría de las entidades vinculadas a la actividad agroindustrial y agropecuaria —así como las cadenas de todas las carnes y la leche— adhirieron al protocolo de transporte seguro, también al interior de cada actividad se establecieron líneas de acción propias adecuadas al funcionamiento de cada sector.

Por caso, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Cámara de Exportadores (Ciara-CEC) armó un protocolo de actuación en prevención y control del coronavirus en empresas agroexportadoras incluyendo controles en barcos que lanzó el último domingo 22 de marzo. El mismo establece tres aspectos: la implementación de las medidas de prevención, control y mitigación del virus coronavirus para proteger la salud de los trabajadores; la identificación temprana de casos sospechosos e implementación de medidas frente un caso positivo; y finalmente que se garantice la continuidad de la actividad.

En el primer caso, se adoptaron medidas generales de seguridad, higiene, y cuidado personal tanto en las plantas como en líneas de producción reforzando la limpieza con elementos de desinfección con un registro diario en planillas y la organización de grupos de trabajo con menor cantidad de personas y, en la medida de lo posible "se disminuyó la cantidad de personal, se organizaron horarios de entrada y salida escalonado o desdoblando turnos", indica parte del protocolo y agrega que "se instruyó al personal de mantener la distancia mínima de 1,5 metros entre individuos y se colocó y se mantiene disponible alcohol en gel o desinfectante equivalente en los espacios de trabajo, y otras áreas comunes.

Por otra parte, como en el resto de las empresas de otros rubos se licenció a mayores de 60 años, así como las mujeres embarazadas y aquellas personas con enfermedades base y "se tomaron medidas para minimizar el personal tercerizado afectado a trabajos no prioritarios al proceso de producción", agrega el texto.

Otro de los límites dispuestos en el protocolo está relacionado con los viajes al exterior, atendiendo que se trata de una industria exportadora. "Se suspendieron todos los viajes al exterior por motivos laborales, hasta nuevo aviso y todos los colaboradores que regresan de un viaje del exterior, desde las zonas afectadas permanecen en sus hogares y dándose inmediato aviso a los servicios médicos, activándose el protocolo vigente indicado por Ministerio de Salud de la Nación", agrega el texto.

También suspende reuniones de trabajo con terceros y personal propio, o las reduce, priorizando la comunicación a distancia vía redes sociales.

Finalmente, la cámara se suma al protocolo que dispuso el gobierno nacional en cuanto al control de los barcos y además, creó un comité de crisis "para evaluar medidas que tengan ver con la continuidad y funcionamiento de dicha industria y las medidas a adoptar".

Alerta gremial. Aún así, durante los últimos días la situación no era tan clara para los trabajadores. El delegado de la regional San Lorenzo de la Unión de Recibidores de Granos y Anexos (Urgara), Sergio Mazzacco, dijo a La Capital que hay mucha preocupación entre los trabajadores por la falta de controles sanitarios a las tripulaciones provenientes de diferentes países. La misma preocupación es la que manifiestan referentes del resto de las entidades vinculadas con la actividad portuaria como Patrones Fluviales, Somu, Supa, Serenos de Buque y Seamara, entre otros.

En ese marco, esta semana desde la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la Argentina (FtaciodyAra) reclamaron ante las cámaras empresarias "la urgente implementación de medidas para garantizar la salud de los/las trabajadores", en el marco de la pandemia.

Además de las medidas de distanciamiento, tanto en los lugares donde se realizan tareas, desde el sindicato de aceiteros plantean "minimizar la dotación de las plantas" y focalizar las tareas en "áreas imprescindibles". También que se tenga "especial atención a los trabajadores expuestos a tareas con gases y polvillo".

Para reforzar la logística portuaria, el gobierno provincial anunció que instalará puestos sanitarios sobre rutas provinciales y nacionales que atraviesan Santa Fe y pondrá especial atención en los camiones. Al respecto, la ministra de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, Erika Gonnet, detalló que en los puntos sanitarios se precederá, entre otras evaluaciones, a "medirle la temperatura a los choferes de los camiones, preguntarle la precedencia y, en caso de que alguien tenga alguna sintomatología, se lo derivará al nosocomio más cercano".

Los controles, que se realizarán en los puntos que tiene la Agencia de Seguridad Vial (APSV) de Santa Fe estarán ubicados, entre otros en Rufino, Firmat, Tortuga, Amstrong, Ceres, Túnel subfluvial, el puente Rosario-Victoria, diversos tramos de la ruta 11, Timbúes y la autopista Rosario-Buenos Aires.

Más que granos. Además del sector granario, las cadenas de las carnes (bovina, aviar, porcina y de leche) también comenzaron con la aplicación de protocolos, que van desde la chacra a la industria. Es el caso de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), según confirmó su titular, Daniel Urcía. Algo similar precisó Miguel Schiariti, de la Cámara de Industrias Cárnicas (Ciccra), quien indicó que en el sector "el 95 por ciento de los industriales está tomando todas las medidas necesarias y extremándolas para evitar cualquier tipo de contaminación en los productos" para "cuidar la salud, pero también su negocio, ya que si se le enferma un trabajador debe cerrar su fábrica".

En este sentido rubro también los gremios garantizaron el trabajo en el marco de esta emergencia. La Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, que encabeza Alberto Fantini, ratificó mediante un comunicado el compromiso de todos los trabajadores de los frigoríficos para "continuar sus tareas normalmente para faenar y abastecer a toda la cadena cárnica para que no se afecte el consumo de los ciudadanos" en el marco del aislamiento dispuesto por el gobierno nacional ante pandemia del virus Covid-19.

En el sector lechero, el protocolo de la provincia establece que "todos los trabajadores deben intensificar el lavado de manos con frecuencia, colocar elementos de higiene y desinfección en distintos sectores de las instalaciones y utilizar los elementos de seguridad". Además, "disminuir el contacto directo entre el productor, operarios y transportistas en general". Por otra parte, aconseja restringir visitas a los establecimientos y fomentar la comunicación por teléfono y correos electrónicos.

"En cuanto a la atención médica veterinaria, restringir la presencia sólo a casos de urgencia, el resto recurrir a consultas vía telófonica o mensajes y reprogramar trabajos prescindibles", dexpresa.

Desde el Centro de la Industria Lechera (CIL), señalaron que "cada empresa tiene protocolos para controlar al personal de tipo internacional", en una publicación del diario "La Nación" y también hizo lo propio el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa), el cual detalló que algunas empresas toman medidas más estrictas en cuanto a elaborar su propio protocolo, hay quienes se manejan con información disponible a través de grupos de Whatsapp en donde la gente intercambia información que tiene que ver con la producción de pollo".

Agricultura familiar. Esta semana, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, junto al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el Inta y la Universidad Nacional Arturo Jauretche difundieron un protocolo "Recomendatorio para la venta y distribución de bolsones de verduras de la agricultura familiar (AF)", compuestos por productos de la actividad hortifrutícola en sus distintas modalidades de distribución y venta directa a consumidores.

"Esta modalidad habitual en las prácticas de la AF, y que hoy resulta imprescindible ante la suspensión de otros canales que suponen aglomeración y mayor riesgo de contacto en la pandemia, como las ferias de cercanía y mercados populares, debe llevarse adelante con una dinámica que permita continuar el desarrollo de las distintas prácticas productivas y de provisión de alimentos, respetando las distintas normas y recomendaciones habituales para la manipulación de alimentos, y particularmente seguir en la ocasión las recomendaciones que dispone el Ministerio de Salud de la Nación Argentina", detalla el comunicado.

En el mismo, refuerza en primer lugar las medidas preventivas para la salud como evitar compartir mates, vajilla e incluso saludarse a la distancia. Pero, además, "evitar el ingreso de personas ajenas a la unidad productiva e i?implementar registro de control de temperatura para el personal, así como entrar en los sectores de laboreo, recolección y cosecha utilizar ropa exclusiva para el trabajo.

Pero fundamentalmente ordena que "no podrán participar en el armado de bolsones, personas con fiebre y/o síntomas de ninguna enfermedad respiratoria ni digestiva".

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