“Estamos arrancando un nuevo ciclo de inversiones, como el que se dio a partir del año 2004 cuando se hicieron grandes desembolsos en crushing, infraestructura y logística”. El CEO de la compañía Cofco, Alfonso Romero, sorprendió al trazar un panorama optimista sobre el futuro del complejo agroexportador oleaginoso.
Industriales aceiteros ven un nuevo ciclo de inversiones en el sector
En el cierre del seminario anual de la asociación de la cadena de la soja, los CEOs de las principales agroexportadoras del complejo oleaginoso se mostraron optimistas pero también repasaron sus reclamos
Directivos de AGD, LDC y Cofco participaron del panel de cierre del seminario anual de Acsoja que se realizó en la Bolsa.
El vaticinio fue una novedad luego de varios años en los que los referentes del sector repetían su advertencia sobre una situación de estancamiento en la cadena y en la nostalgia de que aquellas épocas habían quedado atrás.
El panel de ejecutivos de la industria aceitera cerró, como todos los años, el seminario de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) que se realizó en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Durante la exposición, el director de Dreyfus (LDC), Fernando Correa Urquiza, consideró que la inversión anunciada recientemente por la compañía en Bahía Blanca para construir una nueva planta de crushing de girasol con capacidad de procesamiento de 4 mil toneladas diarias es un “hito”.
Y la asoció a otros emprendimientos recientemente inaugurados en el norte del cordón agroexportador de Rosario, como los de la propia LDC y Molinos, para el procesamiento de esas semillas y de los nuevos cultivos oleaginosos como colza, camelina y carinata.
Luis Fontan, de Aceitera General Deheza (AGD), coincidió con sus pares y aseguró que todas las empresas del sector “están invirtiendo en forma silenciosa”.
Diferenciación y valor agregado
La diferenciación y el valor agregado que ofrecen los nuevos cultivos, la infraestructura y la logística son los vectores de este nuevo proceso de inversión, pensado en base a dos escenarios: la posibilidad cierta de que la Argentina llegue en pocos años más a las 200 millones de toneladas y la necesidad de competir frente a la agresiva expansión de las industrias instaladas en Estados Unidos y Brasil, los dos principales competidores.
De la mano de las políticas de la producción interna de biocombustibles, la capacidad de molienda de oleaginosas en esos países aumentó 20% en los últimos dos años, señaló Fontán. Correa Urquiza agregó que la demanda de aceite, por los mandatos energéticos,cambió la ecuación del mercado. Ese subproducto “pasó a explicar del 30% a 50% el precio de la soja en el mercado internacional”. El problema es que el 80% del poroto es harina, que hoy abunda por la sobre oferta de los países competidores.
Los CEOs locales de la industria aseguraron que el complejo local está en condiciones de competir en ese escenario, “entre otras cosas porque la concentración geográfica de la cadena en torno a la hidrovía es única en el mundo”.
La agenda de reclamos
En ese punto comenzaron a desgranar la agenda del sector. Empezaron por los saludos. La adjudicación de las obras en la hidrovía para los próximos 25 años fue la primera celebración. Con una aclaración: “Cuando lleguen a los 40 pies navegables se va a ver el impacto real y palpable”, dijo Fontán. La segunda fue el anuncio de un cronograma de reducción de los derechos de exportación. Ahí fueron un poco más escépticos: “Da previsibilidad pero no alcanza, la soja tiene que tener la misma chance que tienen los otros cultivos”, completó.
Romero, de Cofco, expuso la agenda del sector: un cambio en la ley de combustibles que permita ingresar al mercado interno de biodiesel, donde una capacidad instalada enorme siente el efecto de las restricciones de mercados internacionales. También mencionó la infraestructura vial y ferroviaria.
Ley de biocombustibles
Respecto de los biocombustibles, cuyo régimen está en discusión actualmente en el Senado, manifestaron su apoyo al proyecto que impulsa el oficialismo. Además, pidieron elevar el corte obligatorio de biodiesel al 15%.
Otro punto que remarcaron fue la necesidad de sostener la diferencia de retenciones para el agregado de valor y fortalecer la diferenciación mediante certificaciones de sustentabilidad, trazabilidad y calidad. “Aunque sean molestos estos requerimienots, Argentina tiene una oportunidad porque está en mejores condiciones de asegurar la trazabilidad”, señalaron. Remarcaron, en ese sentido, el trabajo de Visec, la plataforma de trazabilidad para la cadena de valor de la soja.
En el panel anterior, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Gustavo Idígoras, el titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, y el secretario de Cooperación del gobierno de santa fe, Cristian Cunha, analizaron el panorama de la infraestructura, a partir de la adjudicación de los trabajos en la hidrovía. En los próximos días habrá novedades sobre el ente de control.








