La nueva ola de inversiones que comienza a mostrar la agroindustria argentina sumó un nuevo capítulo. La biorrefinería Bio4 anunció un plan de inversiones por u$s 70 millones para los próximos tres años con el objetivo de ampliar su producción de bioetanol de maíz en su planta de Río Cuarto.
Bio4 invertirá u$s 70 millones para ampliar su producción de bioetanol
La biorrefinería de Río Cuarto busca casi duplicar su capacidad de producción en los próximos tres años. El proyecto se suma a la nueva ola de inversiones del agro y coincide con el debate en el Senado sobre una reforma del régimen de biocombustibles
A la espera de la nueva ley de biocombustibles, Bio4 acelera un plan de expansión.
La firma, integrada por 26 socios y productores agropecuarios argentinos, buscará elevar su capacidad de producción desde los actuales 500 metros cúbicos diarios hasta superar los 900 metros cúbicos por día, un salto que la consolidará entre los principales productores de bioetanol del país junto con ACA y Promaíz, la empresa integrada por Aceitera General Deheza y Bunge.
La expansión también incrementará la demanda de materia prima. Cuando la nueva capacidad esté plenamente operativa, Bio4 consumirá alrededor de 800.000 toneladas de maíz por año, fortaleciendo el agregado de valor en origen de uno de los principales cultivos de la Argentina.
El anuncio coincide con el debate que lleva adelante el Senado sobre un nuevo régimen de biocombustibles, una reforma que el sector considera clave para definir el futuro de la industria. El proyecto impulsado por el gobierno propone elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, además de avanzar en una desregulación del sistema de cupos y del mecanismo de formación de precios que hoy abastece al mercado interno.
Expectativas por la nueva ley
“Son iniciativas en las que venimos trabajando desde hace tiempo. Pero hoy también son muy importantes las señales y las expectativas que tenemos con la nueva ley que está en el Senado. Prevemos que, si se aprueba, genere un aumento en la demanda de bioetanol. Por un lado, porque el corte subiría al 15%, pero también por la posibilidad de avanzar en los autos flex fuel”, explicó Tomás Beamonte, CEO de Bio4.
Los vehículos flex fuel, ampliamente difundidos en Brasil, pueden funcionar con distintas proporciones de nafta y etanol y son considerados por la industria como una de las principales oportunidades para ampliar el mercado interno del biocombustible.
Una planta con historia
Bio4 inauguró su planta en 2012 y, desde entonces, fue incorporando nuevas unidades de negocio hasta transformarse en una biorrefinería que, además de bioetanol, produce alimentos para nutrición animal, aceite de maíz, biofertilizantes y energía a partir de biomasa. La empresa acaba de completar una ampliación que incrementó un 25% su capacidad de producción y más del 90% de lo que fabrica continúa destinado al mercado interno. Sin embargo, la firma observa nuevas oportunidades vinculadas a la transición energética.
Como ejemplo, mencionó que la naviera francesa CMA CGM realizó recientemente un viaje comercial entre Brasil y Asia utilizando bioetanol como combustible, mientras que Brasil aprobó elevar el corte obligatorio del biocombustible en las naftas del 30% al 32%, una medida que confirma la tendencia internacional hacia un mayor uso de combustibles renovables.







