“Game changer”: Esta expresión se usa para nombrar algo que altera por completo una situación existente. Así lo sintieron los técnicos de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) en las encuestas sobre el pulso de la campaña agrícola en la última semana. El retroceso del precio de la urea abrió la puerta a la fertilización en trigo y a un nuevo récord en maíz.
Cambio de juego: la baja de la urea modifica el plan para trigo y maíz
La caída en el precio del fertilizante abrió la puerta para una mejor nutrición del cereal fino, aunque los márgenes siguen ajustados. El maíz va por otro récord
La siembra de trigo está a punto de terminar en la región núcleo.
Los investigadores de la Bolsa de Comercio de Rosario señalaron que, aunque no suele ser normal aplicar nitrógeno después de la siembra en la región núcleo, los productores evalúan hacer refertilización a gran escala. El objetivo es apuntalar el potencial de rendimiento “en una campaña en que la falta de agua no se ve como una limitante y generar los kilos necesarios para superar los márgenes económicos”.
La refertilización
En Carlos Pellegrini se observa una reactivación en las ventas de fertilizante y muchos productores planean completar las aplicaciones durante el macollaje. En María Susana y Bigand, la decisión de refertilizar dependerá de que las condiciones climáticas acompañen el desarrollo del cultivo y de que la tendencia bajista del precio de la urea se mantenga. En Aldao consideran que agosto ofrecerá una buena oportunidad para realizar aplicaciones complementarias si el clima acompaña como hasta ahora.
Pese al alivio, los técnicos coinciden en que la superficie destinada al trigo ya está definida. “La siembra está cerrada, no habrá un aumento del área”, resumen en la región núcleo. El elevado precio que tuvo el fertilizante al inicio de la campaña incidió de manera significativa en las decisiones de los productores, ya que la nutrición, principalmente urea y fosfato monoamónico, explica el 35% de los costos del cultivo. Como resultado, la intención de siembra se redujo un 12% respecto de la campaña pasada.
Márgenes ajustados
Por otro lado, los números del trigo no mejoran aunque en el último mes hubo una baja de entre 25% y 30% en la urea, que pasó de 950 u$s/t a un rango de 650 a 700 dólares.
Sin embargo, la mejora de los márgenes fue neutralizada por otros factores.Actualmente, el margen neto proyectado para campo propio se ubica en 86 u$s/ha, 8 dólares menos que hace un mes. En campo alquilado la diferencia con mayo es de 3 dólares menos aún, con un resultado de 106 u$s/ha.
Una razón es la caída del precio esperado de cosecha, que pasó de 231 a 212 u$s/t (-8%). “Esta baja respondió a una mayor expectativa de oferta mundial, impulsada por el avance de la cosecha en el hemisferio norte y mejores perspectivas productivas en varios países exportadores”, señalaron desde GEA. Si bien persisten problemas de sequía en algunas regiones productoras, el mercado interpretó que la disponibilidad global de trigo sería suficiente para abastecer la demanda.
El otro factor que destaca son los mayores costos de labores. En ese sentido, una suba cercana al 8% en el valor de la UTA (Unidad Tarifaria Agropecuaria) impulsó un incremento de los costos de laboreo: “Estos costos vienen aumentando y, según la labor, hay subas de entre un 70% y 150%, dependiendo del rubro en relación a un año atrás”, explican los asesores desde Maria Susana.
Con todo este combo, el trigo ganó velocidad y se acerca al final de la siembra. En la última semana se implantaron casi 300.000 hectáreas en la región núcleo, con un avance de 70%. Las lluvias de la semana pasada resultaron determinantes para destrabar la siembra en los lotes limitados por la escasez de humedad superficial.
En el centro-sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba solo restan algunos lotes para dar por finalizada la implantación. El sur santafesino ya alcanzó el 87% de la superficie prevista, mientras que el norte de Buenos Aires registra un avance del 40%. En Junín, los técnicos indican que las lluvias dejaron sectores con excesos de humedad hacia el sur del partido, generando demoras por falta de piso.
El maíz va por todo
En maíz, la baja de la urea consolidó una intención de siembra similar al año pasado, año récord para la región con 2,3 millones de hectáreas implantadas. Pero el entusiasmo hace que se esté evaluando la posibilidad de sumar más hectáreas. En Bigand dicen que “t la superficie de maíz sería igual a la campaña pasada. Pero la posibilidad de un año "Niño" y la confirmación de la baja de la urea puede ser un aliciente para sumar más hectáreas“. En María Susana ya se decidieron: “vamos a aumentar la superficie maicera en un 20% respecto al año anterior”.











