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La maquinaria agrícola y el reto de la tecnología 4.0

Durante el encuentro organizado por la Fundación Cideter, se analizaron los casos exitosos de empresas que se subieron a la ola de la innovación

Viernes 24 de Diciembre de 2021

El histórico exponente en maquinaria agrícola y nuevas tecnologías para el campo, Mario Bragachini, durante el encuentro de fin de año de Cideter en 2017, había presentado una diapositiva en la que pronosticaba las características de la maquinaria agrícola del 2025. Precisas, inteligentes, automatizadas con comandos precargados y registro de datos para una mayor trazabilidad de procesos y productos, eran algunas cualidades que tendrían estas máquinas del futuro.

Hoy, ese futuro se encuentra al alcance de productores y empresas que, a través de la implementación de tecnologías digitales, logran una mayor automatización, un mantenimiento predictivo y una optimización automática de las mejoras de procesos, que se traduce en un nuevo nivel de eficiencia y competitividad que antes no era posible: la llamada industria 4.0.

El futuro ya llegó

En la segunda edición de la Conferencia Técnica en Maquinarias Agrícolas (Cotecma) organizada por la Fundación Cideter, disertantes nacionales e internacionales compartieron charlas técnicas junto con empresas líderes en transformación digital, que expusieron sus experiencias exitosas sumado a los retos y oportunidades que supone la implementación de estas nuevas tecnologías.

“Estos ejemplos de casos exitosos que avanzan hacia un proceso de transformación digital sirven como modelo para aquellas empresas que quieran comenzar a utilizar las nuevas tecnologías, ya que no existe un raw map o una única hoja de ruta”, expresó Carlos Braga, gerente de Fundación Cideter y organizador del encuentro que se realizó de manera virtual el pasado 15 de diciembre.

Subirse a la ola

La primera presentación de experiencia exitosa estuvo a cargo del ingeniero Gabriel Mainero, gerente del departamento de informática de la empresa Pauny SA, quien detalló que su objetivo es adherirse a la industria 4.0 lo más pronto posible, y que por ello comenzaron a invertir en el sector en el año 2019.

“Pauny cuenta con un centro de datos local, servidores de respaldo para plan de contingencia en la nube, y además, la planta fabril de Las Varillas cuenta con una red local de fibra óptica que cubre el 95% de la misma”, remarcó el ingeniero Mainero.

Y agregó: “Contamos con una aplicación (app) para móviles donde los empleados pueden consultar el estado de una máquina, el histórico de mantenimientos, recursos asignados, solicitar nuevos arreglos, o incluso retirar materiales del depósito”.

Estos avances dentro del sistema productivo se traducen en diversos beneficios para la empresa, tales como: incremento de la productividad; descentralización de los puestos de trabajo, agilización de trámites; mayor innovación y reacción al cambio; trazabilidad de los productos y reducción de fallas en la producción y del uso del papel al trasladar los trámites a un soporte digital.

Actualmente, Pauny tiene 12 áreas total o parcialmente digitalizadas, entre las que se encuentran el área de recursos humanos, ventas, mantenimiento y marketing.

Integrar la electrónica

El segundo caso práctico para ilustrar las oportunidades de integrar tecnología a los procesos productivos y al sector metalmecánico fue encabezado por el ingeniero electrónico y socio fundador de la empresa Leaf Agrotronics, Alejandro Clerici, quien hizo foco en la vinculación de la electrónica con la mecánica, a través del modelo de sembradora Plantor Leaf.

“La empresa nace en el año 2008, en Armstrong, y desde los inicios siempre nos dedicamos al desarrollo de electrónica, software y hardware para la agricultura de precisión, desde su concepto hasta su realización”, expresó Clerici.

En 2017 eran tres personas y este año ya son más de 40 empleados. Gran parte de este desarrollo exponencial se dio a partir del año 2016, cuando la empresa pasó a formar parte del Grupo Crucianelli, convirtiéndose en “el principal proveedor de agricultura de precisión de la marca líder en sembradoras en Argentina”.

Las motivaciones de Leaf Agrotronics siempre fueron claras: integrar la electrónica con la sembradora, a través de la creación de un único producto electrónico de origen nacional para la gestión completa de la siembra, poniendo siempre al usuario como centro del desarrollo.

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“Nuestra motivación más grande es lograr una soberanía tecnológica al desarrollar un producto de origen nacional, que tiene como objetivo adaptarse las necesidades del consumidor argentino, a diferencia de los importados”, comentó el socio fundador, y frente a eso aseguró que el próximo paso es “lograr que el producto esté completamente integrado con la sembradora, con conectividad total y que supere ampliamente a los importados”.

A pesar de su crecimiento, Clerici mencionó algunos desafíos que la empresa enfrenta diariamente como la dificultad de conseguir desarrolladores, que son muy demandados y generalmente seducidos por grandes compañías multinacionales que les ofrecen formas de contratación y de remuneración superiores.

“Nuestra motivación más grande es lograr una soberanía tecnológica al desarrollar un producto de origen nacional, que tiene como objetivo adaptarse las necesidades del consumidor argentino, a diferencia de los importados “Nuestra motivación más grande es lograr una soberanía tecnológica al desarrollar un producto de origen nacional, que tiene como objetivo adaptarse las necesidades del consumidor argentino, a diferencia de los importados

Se suma la escasez de componentes electrónicos a escala mundial, que a pesar de que se espera que para el año 2023 se regularice la situación, se traduce en demoras de hasta 72 semanas en la entrega, además de la lentitud de los circuitos de pagos al exterior. No obstante, de cara al futuro, Clerici se mostró optimista: “Debemos sortear las dificultades que enfrentamos en términos de aprovisionamiento para poder desarrollar un producto nacional mediante la integración y colaboración de los diferentes actores, siempre enfocados en el usuario”.

La industria 4.0 a escala global

El cierre del evento estuvo a cargo dos disertantes internacionales, Henry Rey, director del Centro de Desarrollo Tecnológico para la Transformación Digital 4.0 (Cidti), Colombia, e Ignacio Ruiz Abad, secretario general de la Asociación Nacional de Maquinaria Agropecuaria y Espacios Verdes (Ansemat), España. Ambos expositores se enfocaron en el análisis de los principales retos y oportunidades a escala global que deben enfrentar todas aquellas empresas que busquen implementar tecnologías 4.0.

El especialista en innovación, nuevas tecnologías y gestión de ciudades, Henry Rey remarcó que “hoy la humanidad está viviendo un reto que implica tres grandes cambios: el cambio climático, el generacional y el tecnológico”. Y que frente a esto se deben mejorar las formas de producción, o en caso contrario “perderemos la posibilidad de contar con un futuro”. Por lo tanto el reto tecnológico es hacer que las empresas logren adaptarse a los nuevos medios productivos para que se genere una conexión real entre los instrumentos y las personas. Esto permitirá producir de una mejor manera, aprovechando al máximo los recursos tecnológicos, a través de la toma de decisiones basadas en datos y no en sentimientos o creencias.

Finalmente, el ingeniero Ignacio Ruiz Abad luego de hacer un recorrido histórico de la paulatina implementación de las tecnologías en las maquinarias agrícolas concluyó que “primero cada fabricante debe saber dónde está y hacia dónde va la agricultura en su país antes de comenzar a invertir, enfocando la digitalización de manera diferente según el tipo de clientes y maquinarias que uno posee, ya que quizás el productor argentino no busque el último modelo de tractor sino actualizar el equipo que actualmente tiene. Regla de oferta y demanda”.

“En caso contrario, temo que con tanta oferta en materia de digitalización, resulte imposible implementar estas herramientas de manera correcta en la agricultura, abrumando tanto al productor que no logra tener la última tecnología para su campo, como al fabricante que no alcanza a adaptar semejante volumen de tecnología, produciendo así una burbuja tecnológica en el agro”, manifestó Ruiz Abad preocupado por el futuro de la industria 4.0.

Para evitar que esto suceda el secretario general de Ansemat planteó que “el gran reto es integrar todo el entorno tecnológico posible, dependiendo el nivel tecnológico de las empresas, y teniendo siempre presente donde se encuentran los clientes para comunicarles que no se busca sustituir al productor con máquinas, sino ayudarlo y apoyarlo”.

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