Agroclave

Ganadería: en un año complejo el sector se afianzó

En un período marcado por la pandemia el ganado vacuno mantuvo buenas cotizaciones al posicionarse como refugio de valor

Sábado 19 de Diciembre de 2020

“El 2020 ha sido un año muy particular para todos porque estuvo signado por la pandemia que azotó al mundo, las consecuencias de sus efectos rozaron a todos los sectores, pero dado su carácter esencial de proveedor de alimentos el campo pudo trabajar cumpliendo con la seguridad alimentaria, podríamos decir que el agro ha sido el gran motor de este período”, evalúo el director Ejecutivo de Rosgan, Raúl Milano, durante la última subasta del año del mercado ganadero.

Milano consideró que “tratar de entender el recorrido alcista de los precios de la ganadería nos obliga a no sólo descifrarlo como un resultado de oferta y demanda sino comprender las otras razones que le dieron sustento”. De ese modo, explicó que “la Argentina tiene demasiados problemas macroeconómicos más allá de la pandemia, por eso la decisión de comprar y pagar precios a veces altos tiene más que ver con la ausencia de alternativas de resguardo patrimonial que obligan a nuestros productores a invertir en lo que saben”.

“Cuando nadie quiere el peso todos corren rápidamente hacia otros resguardos y la ausencia de alternativas liquidas hizo de las cuatro patas la mejor opción para sentirse cubierto”, dijo Milano.

https://twitter.com/rosgan_bcr/status/1337057857645195265

Rosgan realizó su último remate del año con una oferta que superó las 13.000 cabezas y que tuvo muy buena colocación en la mayoría de las categorías, fundamentalmente en la invernada.

Más producción

Este refugio de valor que representó la ganadería vacuna también se expresó en el resto de las carnes. Un informe de Ieral Fundación Mediterránea, elaborado por Juan Manuel Garzón muestra que de acuerdo a información del Ministerio de Agricultura de la Nación basado en datos del Senasa “la producción de las tres carnes líderes de Argentina (bovina, porcina y aviar) fue de 111 kilos (res con hueso) por habitante en los diez primeros meses del 2020 (58 kilos de carne bovina, 41 kilos de carne aviar y 12 kilos de carne de cerdo), lo que representó un crecimiento de 1% en relación al mismo período del año pasado, en un 2020 muy complejo en términos generales.

“La distribución espacial de esta producción muestra fuertes asimetrías entre provincias”, dijo el informe y señaló que “mientras que, en uno de los extremos, la producción llegó a 776 kilos por habitante (Entre Ríos), 7 veces la media país, en el otro, sólo alcanzó a 9 kilos por habitante (San Juan)”. Otras provincias que superan la media son La Pampa (228 kilos), Santa Fe (188) y Río Negro (113), y cerca de la media se ubica Buenos Aires que, debe aclararse, incluye la Ciudad de Buenos Aires (109 kilos).

Si se toma el consumo promedio por habitante, aparecen cinco provincias que producen más carne que esta referencia de consumo, es decir, que generan un excedente: Entre Ríos (+687 kilos por habitante), La Pampa (139 kilos), Santa Fe (98 kilos), Río Negro (23 kilos), Buenos Aires, que incluye Caba (19 kilos). Luego hay dos provincias que están muy niveladas en esta relación, San Luis (+2 kilos) y Córdoba (1 kilo), y finalmente, las 16 jurisdicciones restantes presentan una faltante que va desde los 41 kilos a los 81 kilos por habitante, en el período.

El informe de Ieral precisó que en relación a la producción del año pasado, comparando contra el mismo período, “se observa una buena respuesta de la industria frigorífica de las tres carnes en la mayoría de las jurisdicciones, en un año muy complejo como el 2020”.

A nivel del consolidado se produjo un 1% más de carne, de 110 kilos se pasó a 111 kilos. En 17 de las 23 jurisdicciones analizadas la oferta total (agregado de 3 carnes) creció en términos per cápita, con aumentos de más del 10% en varias de ellas (Mendoza, Chubut, Catamarca, Tucumán, etc.).

“Algo llamativo es que las grandes productoras no fueron las de mejor desempeño, de hecho, algunas de ellas quedaron en terreno negativo como Santa Fe y Buenos Aires. De las líderes, sólo Córdoba y Entre Ríos muestran mayor oferta (+5% y +1%, respectivamente).

En el análisis por tipo de carne, “la oferta de carne bovina crece en 15 de las 23 jurisdicciones, la de carne porcina en 16 de las 23 y la de carne aviar en 3 de las 9 en las que hay producción”, precisó el informe. “En base a este indicador sencillo se nota un mejor desempeño relativo de la carne de cerdo”, agregó Ieral.

Consumo

A nivel país y en el período bajo análisis (enero - octubre 2020) el consumo interno promedia 41 kilos de carne bovina, 37 kilos de carne aviar y 12 kilos de carne porcina, por habitante, según los datos de producción y exportaciones del Agricultura se trata de unos 90 kilos en estos diez meses.

“Si se supone este consumo promedio como un objetivo aspiracional para cada una de las jurisdicciones y se lo compara con la producción de cada una de ellas, aparecen provincias que generan excedentes y otras que deberán completar con carne de otra jurisdicción si desean llegar a la media país”, dijo el relevamiento.

Consolidando las tres carnes, como si fuesen sustitutos perfectos, aparecen cinco provincias con excedentes netos claros, Entre Ríos, La Pampa, Santa Fe, Río Negro y Buenos Aires incluido Caba.

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