Agroclave

Humor cambiante entre los hombres de campo

• La profundización de la crisis económica nacional llevó a los productores agropecuarios a pensar un cambio de escenario.

Sábado 05 de Octubre de 2019

La confianza de los productores agropecuarios argentinos está por el piso. El optimismo en el sector mutó rápidamente luego de la aceleración de la crisis económica, en agosto pasado. El Ag Barometer que elabora la Universidad Austral da cuenta de un escenario diferente tanto presente como futuro para el hombre de campo.

En ese marco, se destaca que las expectativas futuras registran el valor más bajo en la historia del índice que elabora el Centro de Agronegocios y Alimentos de la alta casa de estudios. Llama la atención un cambio en los planes productivos luego del resultado de las elecciones primarias. Un 72 por ciento de los encuestados que van a cambiar sus planes dijo que va a sembrar menos maíz, un 47 por ciento más soja y un 30 por ciento van a bajar el gasto aplicando menos tecnología.

Además, en el informe se observa que vuelve el pesimismo para la realización de inversiones en activos fijos, ya que un 77 por ciento de los productores piensan que no es un buen momento para realizar inversiones. En julio tampoco tiraban manteca al techo. Un 59 por ciento que pensaba negativamente.

Respecto de la venta de granos, un 60 por ciento de los productores aún no ha comercializado su soja 2018/19, representando un 37 por ciento de la producción. Sin embargo, dijeron que esperan vender en el corto plazo. En octubre, un 50 por ciento del saldo, un 21 por ciento en noviembre y un 18 por ciento en diciembre.

Entre las conclusiones más importantes de los resultados de septiembre 2019 se observa que el índice de confianza cayó de un valor máximo de 137, que había alcanzado en julio 2019, a 74 en el mes de septiembre. Esta caída del 45 por ciento representa el menor valor desde octubre 2018 en que comenzó a publicarse el Ag Barometer Austral.

Por otra parte, el índice de condiciones presentes, que incluye las preguntas sobre la situación financiera actual y la oportunidad para hacer inversiones importantes, cae de 105 en julio a 64 en septiembre, lo cual representa una caída del 39 por ciento. Si bien no es el menor de la serie, muestra un claro deterioro con relación a julio.

En tanto, el índice de expectativas futuras, que incluye percepciones sobre cómo estará su explotación a un año y percepciones de la economía agropecuaria en los próximos meses y en los próximos 5 años, es el que muestra el mayor deterioro, dando por primera vez valores en el área del pesimismo (por debajo de 100). En julio, el índice fue de 158 (el mayor de la serie) y, en septiembre 80, el menor de toda la serie, se precisó. En este punto el cambio de tendencia representó una caída del 49 por ciento.

Mediano plazo. Además, no sólo el valor del índice de expectativas futuras es el más bajo de todas las series, sino que por primera vez, "las visiones negativas superan a las positivas", indicó el reporte de Austral. Particularmente llama la atención la pregunta sobre la situación del sector a 5 años: en la medición previa, sólo 10 por ciento de los productores indicaba que podían esperarse mayormente malos tiempos; en esta medición esa cifra creció a casi 50 por ciento. También se muestra un deterioro importante en cómo el productor considera que estará financieramente de aquí a un año.

La mayor caída se da en las expectativas para los próximos 12 meses, ya que el 48 por ciento de los productores piensan que van a estar peor financieramente, frente a un 9 por ciento que pensaban estar peor en el mes de julio.

En este marco, de confirmarse en octubre el resultado de las Paso un 75 por ciento de los productores consideró que el nuevo gobierno va a aumentar las retenciones a las exportaciones de carne vacuna, 70 por ciento piensa que pueden fijarse cuotas o restricciones a las exportaciones de carne vacuna y 57 por ciento que pueden volver a instaurarse los ROE rojos.

Además, un 88 por ciento de los productores estimó que aumentarán las retenciones a las exportaciones de trigo, un porcentaje similar consideró que van a subir las retenciones a las exportaciones de maíz y un 84 por ciento dijo que van a incrementarse las retenciones para la soja. Cabe recordar que el presidente Mauricio Macri ya reimplantó las retenciones para varios productos en 2018.

Detalles. El último informe del índice de confianza del productor argentino que aporta información valiosa sobre las percepciones del campo, la situación financiera actual y las perspectivas futuras y que también aborda la oportunidad o dificultad para realizar inversiones, entre otros aspectos de relevancia para el sector destaca que el 66 por ciento de los productores en septiembre piensan que los próximos 12 meses van a ser malos para el sector. En julio sólo un 23 por ciento pensaban que los próximos 12 meses serían malos para el sector.

Carlos Steiger, investigador del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, subrayó que llama mucho la atención el cambio en el índice de expectativas futuras. "En septiembre, por primera vez desde que relevamos estos datos, quedó en territorio negativo, cuando previo a las Paso había alcanzado su mayor valor positivo. Este índice refleja la expectativa que los productores tienen para su explotación y para el sector en los próximos 12 meses y cara a los próximos 5 años", puntualizó.

El analista también explicó que "en todas las mediciones previas este índice venía mostrando resultados muy positivos, donde siempre las respuestas de orden positivo superaban a las negativas, e incluso la medición del mes de julio representaba el valor más alto de la serie".

"En repetidas oportunidades se había mencionado en este reporte que estas respuestas eran un reflejo de la visión positiva que estructuralmente el productor tiene sobre sus propias condiciones empresariales y sobre el sector, como un reflejo de procesos de inversión e incorporación de tecnología de vanguardia, más allá de los vaivenes coyunturales", apuntó Steiger.

Entre otros puntos también se destaca en el informe que un 74 por ciento de los productores no tienen previsto realizar inversiones en activos fijos a pesar de los mejores resultados que obtuvieron en un buen año desde lo productivo. Asimismo, el endurecimiento del crédito podría obligar a muchos productores a autofinanciarse.

Un 30 por ciento de los productores manifiestan que han cambiado sus planes productivos. Un 72 por ciento de los que van a cambiar sus planes, van a sembrar menos maíz, un 47 por ciento más soja y un 30 por ciento van a bajar el gasto aplicando menos tecnología.

Desde la Austral subrayaron que más allá de que los productores se enfrentan a la incertidumbre electoral, más saneados financieramente que en la campaña anterior, también es real que las herramientas financieras usualmente utilizadas (créditos en pesos con cheques, tarjetas rurales o créditos comerciales) no son accesibles por las altas tasas de interés vigente en el mercado.

Por esta razón, en términos de financiamiento, el 45 por ciento de los encuestados utilizaran el canje como herramienta de financiamiento, además un 23 por ciento utilizará recursos propios para financiar la siembra de la cosecha gruesa 2019/20.

Las herramientas que eran en campañas anteriores muy habituales, como el cheque de pago diferido y la tarjeta rural, bajan al 22 por ciento "En este tema el único cambio que notamos en la estructura de financiamiento es que recurrirán en mayor medida al crédito comercial", detalló el Ag Barometer.

Sobre cómo se encarará la compra de insumos en el nuevo ciclo, si bien es cierto que el agro argentino se enfrenta a la incertidumbre electoral mucho más saneado financieramente que el año pasado, también es real que las herramientas financieras usualmente buscadas por el productor (créditos en pesos con cheques, tarjetas rurales o créditos comerciales) están casi perimidos, o con costos tan altos que son disuasorios.

Por esto, se observó que casi la mitad de los encuestados apuntan a que el canje tenga gran participación, tanto como herramienta de pago como de financiamiento.

En segundo lugar los productores creen que deberán hacer uso de reservas propias para sembrar en esta campaña.

Humor. "Es muy sustancial el deterioro en el humor de los productores entre la medición realizada en el mes de julio, previo a las elecciones primarias, y la realizada en el mes de septiembre", detalló el informe y precisó que es evidente que el cambio en el humor y las expectativas de los productores no sólo hace referencia a la situación actual, sino que impacta particularmente en la visión que tienen sobre sus empresas y el sector en el mediano y largo plazo, fundamentalmente a partir del temor a la instauración de medidas que impacten sobre la posibilidad de exportar y la rentabilidad de las exportaciones".

De este modo, consideró que "será necesario, por un lado, esperar el resultado definitivo de las elecciones en octubre, para ver si se confirma el contundente resultado de las primarias, y por otro, evaluar qué implicancias esto tiene sobre las expectativas de los productores", agregó.

Inversiones. El relevamiento también indaga sobre los planes de inversión. Si bien en los diferentes Ag Barometer realizados nunca se alcanzó el nivel de optimismo en materia de inversiones, ya que la respuesta a esta pregunta siempre estuvo por debajo de 100, en el relevamiento de julio se había logrado una recuperación importante, a la zona de los 82 puntos. Sin embargo, en septiembre se registró un retroceso marcado, que llevó a perder 36 puntos para ubicarse en 46 por ciento.

"La lectura que podemos hacer resulta la segunda más negativa desde que realizamos estas mediciones. Tiene valores similares a los observados a fines del 2018, cuando salíamos de una muy mala cosecha y las perspectivas de campaña nueva no eran buenas, ya que los precios no convencían", indicaron desde la Austral.

Se detalla que la interpretación a esta situación viene dada por los mismos motivos de la pregunta dos: caída de precios de los granos medidos en moneda dura y la descompensación en las variables económicas, especialmente la ausencia de créditos externos y la incertidumbre que genera la falta de certeza sobre la próxima administración después de las elecciones, se explicó en el informe presentado en septiembre.

Mirando hacia adelante se consultó a los productores agropecuarios sobre la situación más probable para el sector agropecuario de la Argentina y las respuestas podía ser mayormente buenos tiempos o mayormente malos tiempos.

Este indicador fue el único que logró mantenerse por encima de los 100 puntos, lo que manifiesta cierta esperanza en cuanto a que los tiempos que se avecinan no sean tan malos. No obstante, con 103 puntos en septiembre, la caída fue importante desde el escenario de marcado optimismo que se encontró en julio con 180 puntos.

Una serie de noticias importantes para el sector en general de cara al futuro influyen positivamente. A saber:

• China sigue enfocada en llevar el grueso de su importación de productos a Sudamérica, lo cual es una ventaja.

• La gripe porcina africana diezmó los stocks de cerdos en China, forzando a una mayor demanda internacional de carnes. Los nuevos ricos en China han cambiado sus hábitos de consumo y ante la escasez desean igualmente sostener su nivel de consumo de carnes.

• En este marco se logró mayor agilidad en la autorización de frigoríficos exportadores con destino a China. El apetito es general, no sólo por los cerdos.

• De todas formas, también resultó alentador que se lograra la autorización para la exportación de harina de soja argentina a China.

• En tanto la actividad de la leche y la ganadería siguen mostrando perspectivas interesantes, aunque el consumo interno seguramente "se llevará un buen susto" en los próximos meses con la pérdida de poder adquisitivo.

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