Agroclave

La lechería entra en zona de riesgo por la crisis mundial

La Asociación de Productores de Leche vaticinó un escenario de caída de producción, consumo y precios.

Sábado 04 de Abril de 2020

El contexto internacional para la lechería está llevando a una caída significativa a todos los niveles de producción y consumo; y los stock tienden a cero mientras que la mayoría de los mercados se preparan para un abastecimiento interno sin demasiada pretensiones hacia la exportación. Así lo planteó el presidente de la Asociación de Productores de Leche (APL), Raúl Catta.

El empresario afirmó que la situación de los tambos argentinos quedará expuesta dentro 60 días y mostrará una arista "aún más crítica" que la crisis histórica que viene enfrentando este sector desde el año 2001.

"Sin dudas es más fácil hacer agricultura que producir desde un tambo. En general es una incógnita hacia adelante, donde ya sabemos que si los precios se pronuncian de forma adecuada la actividad va a seguir. Ahora, si los valores tienden a bajar, seguro que los tambos van a desaparecer", remató Catta agregando que hay intercambio entre los grupos de productores sobre qué medidas tomar a futuro.

Al mismo tiempo, volvió a resaltar que en Argentina, la lechería no crece hace más de 20 años, y esa simple señal debería significar un alerta para que el gobierno decida eliminar las retenciones a la exportación de lácteos. "Hoy el valor internacional de la leche en polvo es el más bajo de los últimos 15 años y ronda alrededor de los 3.000 dólares la tonelada. En todo el mundo la actividad está afectada fuertemente", dijo.

En referencia al mercado interno, la Asociación de Productores de Leche considera que es un grave error no considerar la situación de costos crecientes, congelamiento de precios y una industria que se prepara para congelar los pagos a los productores. "Vamos camino a una devaluación natural junto a una evolución inflacionaria del dólar que dejará a toda la cadena atrasada y sin la posibilidad de poder compras insumos", dijo Catta.

Por ahora, APL se prepara para reclamar incentivos y el diagrama de un proceso productivo diferencial para el esquema exportador. "Entendemos que si no pasa esto, esta actividad perderá mano de obra y transitará por momentos extenuantes", enfatizó Catta.

También remarcó que la empresa Sancor "sigue siendo el problema de todos los gobiernos y la cadena láctea".

"No es posible continuar con esta incógnita que grafica un alto nivel de empleo y el volumen más bajo de procesado de leche de los últimos tiempos", dijo en referencia a la compañía.

Coronavirus

Esta semana, las dos principales firmas lácteas del país informaron sobre las medidas preventivas y de seguridad implementadas en todas las plantas de producción, distribución y manejo logístico de los productos lácteos. También, reconocieron que forma parte de la lógica del aislamiento el incremento en las ventas de leche fluida y otros lácteos, como un impulso hacia el acopio y abastecimiento propio de quienes pueden hacerlo.

Igual, consideraron al movimiento como transitorio de una situación crítica (pandemia) que no podrá ser considerado en las estadísticas de un normal crecimiento productivo.

Cabe destacar, que el Observatorio del Cadena Láctea de Argentina, viene procesando diversos informes relacionados a la producción de leche en todo el mundo y los efectos del coronavirus sobre la actividad. Esta recorrida, habla de una situación estable en Nueza Zelanda, una difícil recuperación para Australia y la preocupación en Estados Unidos, por el inicio de complicaciones productivas en los 24 Estados lecheros.

Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda), es posible que se empiece a deteriorar el crecimiento interanual del 5,6 por ciento que se registró en el mes de febrero con un volumen cercano a los 7.500 millones de litros de leche.

En la Unión Europa (UE), se está frenando el crecimiento por problemas climáticos y la falta de suministro de alimentos a raíz de la crisis sanitaria. Esto alertó a la Junta Europea de la Leche sobre una distorsión entre la capacidad de procesamiento y la falta de consumo. Hay temor porque se prevé una fuerte disminución de consumo asociada a medidas restrictivas para el intercambio entre muchas naciones comunitarias. En cambio, hay esperanza porque China está regresando al mercado, lista para volver a comprar de forma masiva.

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