Agroclave

Las exportaciones de trigo tocan el valor más alto en nueve años

El complejo triguero concentraría ventas por más de u$s 2.800 millones por la suba de precios externos, pese a la caída en los volúmenes

Sábado 12 de Diciembre de 2020

Las exportaciones del complejo de trigo durante la campaña 2020/21 podrían superar los u$s 2.800 millones, su valor más alto en 9 años, gracias a la suba de los precios internacionales, pese a que se esperan embarcar casi 2 millones de toneladas menos que en el ciclo pasado.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyectó que las exportaciones se ubicarían en torno a las 10 millones de toneladas por u$s 2.819 millones, monto que de concretarse, sería el mayor desde 2012. La producción del cereal se estima en 16,7 millones de toneladas, lo que representa una merma de 2,8 millones respecto de la campaña anterior, debido a la fuerte sequía y a las heladas que afectaron al cultivo, sobre todo en los meses de invierno.

Al principio del ciclo la entidad bursátil preveía una producción récord de entre 21 y 22 millones de toneladas, pero “las condiciones meteorológicas desfavorables generaron recortes sucesivos en las previsiones de producción”.

“El panorama climático en nuestro país ya generaba expectativas negativas en agosto, cuando la falta de agua en ese mes se había registrado como la peor desde agosto del 2010. Sin ninguna señal a favor de lluvias en julio, en las áreas mediterráneas se estimó una reducción de 100.000 hectáreas en el área de intención de siembra al no poder concretarse la implantación”, explicó la entidad.

A esto se sumó que “la superficie de lotes trigueros en condiciones regulares a malos de la zona núcleo se había duplicado, calculándose en 2 millones de hectáreas”.

Hacia finales de agosto la situación empeoró en el norte y en la franja agrícola central del país, y si bien las lluvias ocurridas durante septiembre y octubre mejoraron un poco el panorama, la mayoría de los plantíos ya habían atravesado su situación crítica de desarrollo, por lo que los rindes ya habían sido definidos.

Así, el área sembrada de la campaña 20/21 resultó en 6,5 millones de hectáreas, con un rinde promedio de 28,37 quintales por hectárea, mientras la superficie no cosechada ascendería a 608.000 hectáreas en esta campaña.

A medida que las proyecciones de cosecha se reducían, también lo hacía el saldo exportable, que hoy está calculado en 10 millones de toneladas, 1,9 millones de toneladas menos que en la campaña 2019/20.

Sin embargo, la suba de los precios internacionales, de la mano de una demanda del cereal “robusta, más si se consideran la incertidumbre climática y productiva de los países del Mar Negro y de Estados Unidos para la próxima campaña, luego del invierno”, permitirá un mayor ingreso de divisas que en los nueve ciclos anteriores, a pesar de la caída en volumen.

“El precio promedio de exportación del grano de trigo se proyecta en u$s 259 la tonelada, aumentando un 30% respecto a la campaña anterior. Lo mismo ocurriría con los precios de la harina de trigo, proyectados en u$s 402 la tonelada, subiendo un 30% respecto a la campaña anterior”, puntualizó la BCR.

Respecto a este último punto, la Bolsa rosarina prevé un aumento del 10% en los embarques de harina, hasta las 700.000 toneladas, “luego de la reactivación de las economías latinoamericanas y el aumento en la movilidad entre los países del Mercosur post cuarentena por Covid-19”.

Logística portuaria

De todos modos, un informe elaborado por los especialista de la BCR, Desiré Sigaudo y Emilce Terré, dio cuenta del impacto de la caída de producción en la actividad portuaria.

Precisó que la caída productiva en el centro y norte del país recortará a la mitad el ingreso de trigo al Gran Rosario con destino a exportación en 2020/21 respecto a 2019/20. Con esto, la participación del up-river en los embarques totales caerá del 73% al 45%.

El mes de diciembre marca cada año el inicio formal de la campaña comercial de trigo en Argentina. La siembra de trigo, que es el cultivo de invierno más extensivo del país, se ha realizado este año sobre unas 6,5 millones de hectáreas repartidas en el territorio de 15 provincias argentinas.

La cadena triguera ha desarrollado en los años recientes un fuerte perfil exportador, embarcando en las últimas tres campañas un promedio del 63% de la cosecha nacional. A su vez, la molienda doméstica constituye la segunda mayor fuente de demanda del trigo argentino, adquiriendo en las últimas tres campañas el 32% de la cosecha, en promedio.

En la apertura del ciclo 2020/21 se estima que la demanda de trigo por parte de la molinería ascienda a 6 millones de toneladas esta campaña y la exportación totalice 10 millones. Ambas cifras son inferiores a los volúmenes demandados por estos sectores en 2019/20 debido a la menor oferta de trigo que se verificará en este ciclo.

“Dado que la demanda molinera depende fundamentalmente del consumo humano doméstico de panificados se espera que presente una variación menor a la de la exportación”, indicaron Sigaudo y Terré. Mientras que los molinos comprarán un 5% menos de cereal esta campaña, las exportaciones se reducirían en un 16% respecto del ciclo 2019/20. “Se anticipa entonces que el ajuste por la menor mercadería disponible se produzca vía comercio exterior, teniendo éste un impacto directo en la logística que sirve a las terminales portuarias del Gran Rosario”, detallaron.

Los puertos fluviales del sur de Santa Fe embarcarán menos trigo a causa de la caída general de las exportaciones del cereal argentino pero, además, se espera una contundente pérdida de participación relativa en el total de embarques nacionales de trigo. Esto último tendrá lugar ya que son precisamente los trigales del norte y centro del país los más afectados por la sequía.

"Los puertos fluviales del sur de Santa Fe embarcarán menos trigo por la caída general de las exportaciones del cereal "Los puertos fluviales del sur de Santa Fe embarcarán menos trigo por la caída general de las exportaciones del cereal

Actualmente, se estima una merma productiva del 68,8% en la región norte (norte de Santiago del Estero y los territorios de Chaco, Salta, Tucumán y Catamarca) y del 30,6% en la región centro (sur de Santiago del Estero, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, San Luis y norte de Buenos Aires).

“En este contexto, se estima que las terminales portuarias que operan a lo largo del up-river serán el destino de 4,6 millones de toneladas de trigo 2020/21”, dijeron las especialistas. El ingreso esperado denota una caída de casi el 50% respecto del tonelaje ingresado durante la campaña 2019/20. En términos absolutos, se prevé que se descarguen en el Gran Rosario 4,3 millones menos que en la campaña anterior.

Detallaron además que la contundente caída en el acumulado de trigo que ingresará al Gran Rosario esta campaña ha comenzado a evidenciarse desde el mes pasado, cuando se descargaron 898.000 toneladas de trigo en la zona, menos de la mitad del volumen de 2019 y el registro más bajo para este mes en 4 años.

El cambio en la dinámica logística será especialmente fuerte esta campaña ya que en el ciclo anterior se habían logrado volúmenes de ingreso récord a los puertos del up-river. “La descarga total acumulada en 2020/21, no sólo se equivale a la mitad de lo ingresado en 2019/20, sino que cae sensiblemente por debajo del mínimo de las últimas cinco campañas”, precisaron Sigaudo y Terré.

En las últimas cinco campañas las terminales portuarias del Gran Rosario despacharon en promedio el 68% de las exportaciones de trigo argentino, en el ciclo 2019/20 su participación ascendió al 73% y, en 2020/21 se anticipa que su peso relativo se reduzca hasta el 45%.

La pérdida en la participación relativa tiene tal magnitud porque se combinaron dos factores: por una lado, una caída notable en la producción del centro y norte del país y, por otro lado, un crecimiento importante en los resultados de la zona sur que abultan los envíos desde las terminales marítimas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?