La descarga de trigo y soja llevó el ingreso de camiones a plantas y puertos del Gran Rosario a registrar el segundo volumen más alto en dos décadas. En diciembre ingresaron 4,9 millones de toneladas, el tercer registro más alto en la historia.
El ingreso de granos a puertos rompió un récord en diciembre
Con una descarga de casi 5 millones de toneladas de trigo y soja, el ingreso de camiones registró el segundo volumen más alto en dos décadas. El maíz no fluye. Advierten sobre los desafíos logísticos que enfrentará la cosecha
El ingreso de camiones al complejo portuario de la región fue récord en diciembre.
Un informe elaborado por Franco Pennino, Matías Contardi y Emilce Terré, de la Bolsa de Comercio de Rosario, destacó que la combinación de una cosecha histórica de trigo y la alta competitividad en el mercado FOB a nivel internacional llevaron a que la absorción externa del cereal durante el último diciembre haya sido un récord para el duodécimo mes del año.
Esta dinámica explicó las 2,5 millones de toneladas descargadas del grano, 2,3 veces el volumen ingresado a los puertos del Gran Rosario durante el año 2024 y casi el triple del promedio de la última década para ese mes.
La descarga de soja también tuvo un diciembre atípico, con 1,8 millones de toneladas, el volumen más alto para un mes de diciembre desde el año 2005. La demanda externa por aceite y derivados de soja, sumado a los embarques de poroto hacia China, explican el influjo durante diciembre. Este último factor probablemente ya no sea significativo para los meses que siguen, teniendo en cuenta que se han completado casi la totalidad de envíos programados y el line up hacia delante es de poco más de 40.000 toneladas.
El estudio advierte que la logística será una de las claves más importantes de esta campaña 2025/26. “Entre las extraordinarias expectativas para el maíz, sobre todo la relevancia de los planteos tempranos, sumado a la cosecha de soja en abril y el récord que ya se levantó de trigo, el flujo de camiones y la presión de oferta será factor condicionante de los precios disponibles” señala.
La dinámica de diciembre, si bien condicionada aún por los efectos de la guerra comercial entre China y los Estados Unidos, es un anticipo de lo que puede venir a partir de marzo, cuando se comiencen a levantar los lotes de maíz
Maíz en gateras
Según la agencia marítima Nabsa, durante diciembre se habrían embarcado 1,1 millones de toneladas de maíz desde puertos argentinos, 55% menos que el año anterior que, aunque atípico, deja las exportaciones acumuladas del año por debajo de las expectativas iniciales. Entre marzo y diciembre de 2025 se habrían despachado un total de 25,9 millones de toneladas, 16% por detrás del promedio de los últimos cinco años.
La limitada absorción externa de este ciclo está en línea con el ritmo de comercialización interno. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) se comercializaron 33,6 millones de toneladas de maíz de la campaña 2024/25 hasta ahora, 7 millones menos que lo registrado para la misma altura del año anterior. Sacando de la ecuación a las toneladas que no ingresan al circuito comercial, aún restan por vender el 20% de la cosecha de maíz de esta campaña.
Teniendo en cuenta la dinámica de comercio exterior de este ciclo por maíz y a falta de tres meses para que comience la nueva campaña, desde la Bolsa de Comercio de Rosario se revisa a la baja las proyecciones de exportaciones totales de maíz 2024/25 a 30 millones de toneladas, dos millones por debajo de lo estimado el mes anterior.
En base a estos números y estimando un consumo interno récord apuntalado por el consumo forrajero, quedarían como stocks finales de la campaña 6,6 millones de toneladas de maíz, máximos históricos. La ratio stocks/consumo sería del 14%, el más alto desde la 2017/18. No es menor el hecho de que en la antesala de una campaña histórica, los stocks que pasen para el nuevo ciclo sean los más altos hasta ahora, aumentando la oferta disponible y agudizando una eventual presión de cosecha.
En función del nivel de oferta esperado, las cotizaciones del mercado de exportación para el maíz temprano promedian u$s 17 por tonelada menos que el año pasado en torno a niveles mínimos desde el 2020. Sin embargo, en el mercado de futuros, el contrato de abril llegó en la semana a u$s 184,8 toneladas, máximos desde el 2022 para esta altura del año en futuros a cosecha, lo cual se percibe como un precio atractivo para cerrar negocios. En línea con ello, los negocios anticipados para maíz nuevo superan los 9 millones de toneladas según Sagyp, el volumen más alto en tres años y el cuarto mayor registro en la historia para esta altura del año.
El trigo se recupera
El precio del trigo abre el 2026 con una tónica de recuperación que viene desde el mes de diciembre, siguiendo los precios pizarra en pesos ajustados por inflación. Tras tocar un mínimo desde 2017 a fines de noviembre, días antes del comienzo de la campaña 2025/26 la cotización alcanza $ 263.700/t. De esta forma, iguala los niveles vistos a mediados de ese mes, cuando la cotización caía en picada. Comparando contra promedios, el precio se ubica 4,4% debajo del correspondiente a 2025 y sólo un 0,8% por debajo del relativo al último trimestre del año.
El nivel de precios internos más elevado se explicaría por el interés comprador desde el mercado externo. Tal como se mencionó anteriormente, diciembre vio las mayores exportaciones de trigo del siglo. En medio de un contexto de abundante oferta global, la competitiva producción argentina se abre paso y los embarques del mes alcanzan 2,5 Mt en diciembre; el doble que el promedio de los últimos cinco años y que diciembre de 2024. Tal es el atractivo del precio argentino que despertó gran interés en el sudeste asiático, bloque que tomó la delantera entre los destinos de exportación de ese mes.
La soja
Por otra parte, la siembra de soja está pronta a finalizar, con el 92% de la superficie objetivo ya implantada a nivel nacional. Para este ciclo se espera una ligera disminución de la producción, fruto de la caída en la superficie sembrada con la oleaginosa en favor de otros cultivos, principalmente maíz y girasol. Hasta ahora, el horizonte productivo para la 2025/26 es de 47 millones de toneladas de soja en Argentina.
En materia de precio, la guerra Comercial USA – China fue decisiva el año pasado y seguirá siéndolo para esta nueva campaña. Más allá de la intensidad de la demanda externa por poroto, el efecto indirecto en el precio de la harina será clave para el nivel de precios interno en el mercado argentino.
Luego de llegar a máximos del año en el cénit por el optimismo del acuerdo, el precio de la harina de soja en Chicago cayó hasta la fecha u$s 34/t, o un 9%. La harina está atrapada por dos dinámicas internacionales relacionadas. Primero, la expansión de la producción de biodiesel, sobre todo en Estados Unidos y Brasil, que dejan un nivel de oferta de harina indirecto cada vez más alto; esto explica el bajo nivel de precios global de la proteína vegetal. Segundo, la menor intensidad de compras chinas a USA, que quita presión de demanda al poroto en Norteamérica que tienen que buscar otros destinos.
En este escenario, el precio de exportación FOB de la harina de soja argentina para la nueva cosecha se cotiza en torno a los US$ 326/t, mínimos en seis años. El precio de la harina es clave para determinar el precio promedio de venta de exportación del sector agroindustrial y, consecuentemente, la capacidad de pago en el mercado interno.
El mercado de aceites vegetales ha venido mostrando una tendencia alcista desde mediados del 2023, en virtud de las malas cosechas de colza en la Unión Europea primero, la oferta disponible de palma y los traspiés productivos en Ucrania por el girasol. Actualmente la tendencia se ha estancado y las cotizaciones han venido lateralizando en los últimos meses. Ucrania volvió a decepcionar con la cosecha, sumado a los bajos stocks que viene acumulando, aporta sostén a las cotizaciones. En el sentido contrario, la recomposición de oferta de soja, el aumento de la producción esperada de girasol en Argentina y una cosecha récord en Rusia presionan para el lado bajista, lo que explica el sendero actual de los precios, por el “camino del medio”.












