La siembra de trigo de la campaña fina 2026 finalizó en el centro norte de Santa Fe con una superficie implantada de 462.500 hectáreas, unas 12.500 hectáreas más que las estimadas al inicio del ciclo. Mientras tanto, las lluvias de distribución irregular y los elevados niveles de humedad condicionaron el avance de la cosecha de maíz tardío y algodón.
Se completó la siembra de trigo en el centro norte de Santa Fe: se llegaron a 462.500 hectáreas
La superficie sembrada superó en 12.500 ha la estimación inicial. En paralelo, las lluvias y los altos niveles de humedad ralentizaron la recolección de maíz tardío y algodón
El clima permitió cerrar la siembra de trigo en la región núcleo.
Así lo señaló el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) correspondiente al período comprendido entre el 15 y el 21 de julio, elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Luego de varias semanas de condiciones más favorables, las precipitaciones modificaron el panorama productivo en parte del área relevada. Según el SEA, se registraron nuevamente sectores con encharcamientos y anegamientos, principalmente en el norte de los departamentos del centro provincial y en el sur-centro de los departamentos del norte santafesino.
En el caso del trigo, estas lluvias resultaron beneficiosas, ya que garantizaron una muy buena disponibilidad de agua útil tanto en la cama de siembra como en los perfiles del suelo, condición que permitió concluir la implantación del cereal en buenas condiciones.
La campaña de trigo completó su novena semana consecutiva de siembra con un avance del 100%. La superficie implantada alcanzó las 462.500 hectáreas, superando la intención inicial de 450.000 hectáreas.
Los técnicos del SEA señalaron que los lotes se encuentran transitando el desarrollo vegetativo con un estado general que va de muy bueno a excelente, sin inconvenientes sanitarios relevantes y con adecuados niveles de tecnología aplicada y una correcta fertilización inicial.
En este contexto, comenzaron a evaluarse estrategias de refertilización que dependerán de la evolución del cultivo, las condiciones climáticas de las próximas semanas y la relación entre el costo de los insumos y el precio esperado del cereal.
La cosecha de maíz tardío volvió a frenarse
En contraste con el buen desempeño del trigo, la cosecha de maíz tardío avanzó de manera dispar. Durante los primeros días del período analizado, las labores pudieron desarrollarse normalmente, pero las nuevas precipitaciones y el incremento de la humedad ambiental y del grano obligaron a interrumpir nuevamente las tareas.
Los rendimientos relevados continuaron mostrando una importante variabilidad regional. En el sur del área de estudio se ubicaron entre 80 y 120 quintales por hectárea, mientras que en el centro oscilaron entre 70 y 100 qq/ha. En el norte del SEA, en tanto, los promedios se ubicaron entre 60 y 75 qq/ha. Pese a las interrupciones, el informe indicó que aún se observan lotes en buen estado y en plena cosecha.
Algodón: la recolección avanza con dificultades
La estabilidad climática registrada durante tres o cuatro días al comienzo del período permitió retomar parcialmente la cosecha de algodón en aquellos lotes donde las condiciones del suelo lo hicieron posible, especialmente en los departamentos Vera y Nueve de Julio.
En la zona este algodonera, el avance alcanzó el 95% de la superficie implantada, cinco puntos porcentuales más que la semana anterior.
La situación fue más compleja en la zona oeste, donde las abundantes precipitaciones acumuladas durante los últimos meses continúan afectando numerosos lotes ubicados en sectores bajos. De acuerdo con el SEA, algunos cuadros podrían finalmente ser abandonados y no llegar a cosecharse si persisten las lluvias.









