Agroclave

Trump se apoya en un partido que descree del calentamiento global

El Republicano es casi la única gran formación política occidental que no considera al cambio climático como una amenaza real

Viernes 02 de Junio de 2017

Hacían casi 30 grados y el sol brillaba sobre el rosedal de la Casa Blanca. Una banda militar tocaba algo de música. El presidente Donald Trump se acercó al podio y pronunció las tan temidas palabras: "Estados Unidos se retirará del Acuerdo sobre el clima de París".

Trump cree que esto será bueno para Estados Unidos y su política de "America First!" (Estados Unidos primero). Sin embargo, Estados Unidos podrá abandonar el acuerdo tras un largo proceso y probablemente recién cuando Trump ya no sea presidente, después de las elecciones de 2020. El presidente asegura que la medida salvará millones de empleos en Estados Unidos y que se ahorrarán miles de millones de dólares en aportes al fondo para el clima de Naciones Unidas. "No puedo apoyar con la conciencia tranquila un acuerdo que castiga a Estados Unidos", afirmó.

La decisión no causó sorpresas, pero el tema dividió aguas en la Casa Blanca. Del lado de la permanencia estaban el secretario de Estado Rex Tillerson, con el apoyo de científicos, pares extranjeros y figuras importantes de la economía. De otro lado, los partidarios del estratega nacionalista Stephen Bannon. Trump estuvo rodeado de detractores del cambio climático cuando hizo su anuncio. Sólo la Heritage Foundation, un "think-tank" archiconservador que niega todo cambio climático, envió cinco representantes al rosedal de la Casa Blanca. A su lado se encontraba el vicepresidente Mike Pence, la cara de los republicanos más tradicionales y una de las pocas grandes fuerzas políticas del mundo que no consideran el cambio climático un gran peligro para la humanidad. Ya el republicano Donald Reagan hizo tirar en 1986 los paneles solares que había colocado en la Casa Blanca su antecesor demócrata, Jimmy Carter.

Desde el punto de vista económico, muchos expertos creen que apostar a las energías más viejas como el carbón o el petróleo quizá logre crear algunos puestos de trabajo a corto plazo, pero a largo plazo llevará a un callejón sin salida. Reacciones de todo el mundo se desataron incluso antes del anuncio del mandatario y se redoblaron tras conocerse la medida. Alemania, Francia e Italia rechazaron hoy la demanda de Donald Trump de renegociar el Acuerdo de París en un comunicado conjunto.

El ex presidente de Estados Unidos Barack Obama, quien había promovido el acuerdo de 2015, señaló: "Este gobierno se suma a un puñado de naciones que niega el futuro". Asimismo, apuntó a que el sector privado ya optó por un futuro con menos emisiones contaminantes. Dijo estar confiado en que los países, ciudades y empresas "darán un paso adelante y harán aún más por liderar el camino y ayudar a proteger el planeta que tenemos para las futuras generaciones".

Aún está por verse qué impacto tendrá la salida de Estados Unidos. Mucho depende de China y también de Rusia. El primer ministro chino, Li Keqiang, aseguró en Berlín que su país seguirá cumpliendo con el Acuerdo de París, lo que alegró a su anfitriona, la canciller alemana Angela Merkel. El viernes la Unión Europea y China manifestarán en una declaración su apoyo al acuerdo.

Desde hace meses, economistas aseguraban a Trump y su gente que seguir formardo parte el Acuerdo de París era económicamente rentable. "Si no conseguimos construir una economía que emplee menos carbón, el bienestar de Estados Unidos estará en juego", se afirmaba en una carta dirigida al presidente y firmada por 600 máximos dirigentes de empresas, entre ellas los fabricantes Johnson&Johnson o Levi Strauss.

Maren Hennemuth Martina Herzog y Sebastian Kunigkeit

DPA

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