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Agtech santafesina planea desembarcar en Uruguay

La firma DVL quiere llevar sus servicios a los productores agropecuarios uruguayos, mientras gana participación en el mercado local

Jueves 16 de Junio de 2022

La empresa DVL, con base en Venado Tuerto y líder en soluciones tecnológicas para integrar y monitorear los activos de cualquier sistema productivo, puso la mira en el mercado uruguayo y quiere llevar sus servicios a los productores agropecuarios de ese país, que están ávidos de tecnología.

“Nuestra idea es trasladar el modelo de tecnología que ofrecemos a Uruguay, por eso estamos viendo y analizando posibles partners allá para poder hacer pie con gente que conozca este mercado”, contó Federico Serrani, CEO y gerente de DVL.

La firma ofrece herramientas que proporcionan información en tiempo real para poder optimizar costos, minimizar riesgos y evaluar la productividad. Entre las soluciones que brindan, se destaca la gestión de flotas, el monitoreo remoto de tambos, silobolsas y maquinarias, la integración con estaciones meteorológicas, la gestión de laboreo, la gestión de consumo eléctrico, y la medición de nivel y caudal de fluidos.

Uruguay tiene la particularidad de que se está tecnificando y está consumiendo tecnología a un ritmo sumamente interesante. En ese sentido, vemos que es mucho más permeable que el mercado argentino, en donde es mucho más laborioso desplegar tecnología cuando tenés varios años de maquinaria y tecnificación, incluso solapada”, detalló Serrani.

“Si bien Uruguay parece un mercado pequeño, la demanda de tecnología es alta y por eso nos interesa”, agregó.

En este sentido, el empresario santafesino contó que están evaluando posibles partners uruguayos para poder hacer pie en el país vecino. “El objetivo es avanzar con alguien que conozca el mercado y la idiosincrasia del productor agropecuario uruguayo. Cada país tiene su folklore y hay que saber entender estas cuestiones para poder implementar correctamente las soluciones. Gran parte del éxito de este tipo de soluciones tiene que ver con saber leer la necesidad del productor”, afirmó Serrani.

Más control, mejores resultados: casos concretos

Con más de 15 años en el mercado, DVL nació como una unidad de negocios de TC S.A. Específicamente sobre la vertical agro, el CEO contó: “Lo que hacemos es aportarle capacidades telemétricas a la maquinaria o al equipamiento que haya en el campo y que no la tenga. De esta manera, podemos monitorear estos activos de manera remota y en tiempo real”.

Así, “juntan” todas estas maquinarias y equipamiento, lo ponen en un solo software para que trabaje esos datos y produzca información de calidad. “De esta manera, el productor puede empezar a mejorar procesos, ajustar algún cuello de botella que pueda haber y así empieza a mejorar los rendimientos rápidamente. Ya por el hecho de controlarlo, el productor empieza a tener mejoras en la calidad de los procesos”, explicó Serrani.

Para poder visualizar esto, el empresario contó algunos casos concretos. “Hay arroceras que lograron un 40% en la mejora del rendimiento de su negocio justamente controlando los niveles de agua de manera instantánea”, afirmó. En este tipo de producciones, cuanto más estables sean los niveles de agua de inundación, mejor es el rinde del arroz. “Nosotros le ofrecemos la capacidad de monitorear en tiempo real estos niveles, lo que permite a los productores regular y evitar que el campo se inunde de más o se quede con menos agua, y esto afecte al rendimiento del arroz”, amplió.

"Hay arroceras que lograron un 40% en la mejora del rendimiento de su negocio justamente controlando los niveles de agua de manera instantánea "Hay arroceras que lograron un 40% en la mejora del rendimiento de su negocio justamente controlando los niveles de agua de manera instantánea

El CEO de DVL también contó el caso del feedlot de la empresa Friar, en Reconquista. “El gran problema que tiene el feedlot es la gestión del agua: que los bebederos no se sequen, que no haya pérdidas en el sistema, que la bomba que extrae agua esté funcionando, entre otros”, detalló. En este caso, la solución aplicada fue la medición de los niveles y caudales de agua, a través de la instalación de sensores en bombas. Esto permitió volver mucho más eficiente el sistema y se logró medir la huella hídrica por kilo de animal.

“Así, podemos convertir cuántos litros de agua necesité para generar un kilo de carne, cuantos kW consumí para generar un litro de agua y armar una ecuación de costos muy sensible para mejorar el negocio”, destacó el empresario santafesino.

Actualmente están recibiendo muchas consultas por parte de los productores que quieren monitorear su maquinaria agrícola. “Quieren saber cuántas horas está el motor encendido, cuántas de esas horas fueron productivas, quién lo estaba conduciendo. Con toda esa información se puede armar un esquema de gestión de labranza sumamente interesante”, cerró.

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