La baja en el precio de los fertilizantes, con valores que pasaron de los u$s 1.000 por tonelada a u$s 830, comenzó a modificar el escenario triguero. La Bolsa de Comercio de Rosario revisó su estimación de recorte de área a sembrar, del 17% al 12%. De esta manera, en la región núcleo se implantarían 1,6 millones de hectáreas, la cuarta campaña más alta de los últimos 17 años.
Bajó el costo de la urea y se achica el recorte en la siembra de trigo
El precio dle fertilizante bajó de u$s 1.000 por tonelada a u$s 830. Aunque la campaña está avanzada, la GEA revisó su estimación de caída del área sembrada, desde el 17% al 12%.
La siembra de trigo presenta un avance de 15% en la región núcleo.
La Guía Estratégica para el Agro (GEA) describió que muchos productores siguen pensando qué hacer. “Por un lado, el sector ve una oportunidad histórica: al menos desde principios de la década, no se llegaba así a la siembra con los perfiles tan cargados y con un Niño que se proyecta al menos moderado y arrancando en primavera”, destacaron.
Pero por otro lado, los costos complican los márgenes. Pese a la reciente baja del precio de la urea, ya se “enterró” un fertilizante pagado más caro.
Campaña jugada
En todo caso, la planificación triguera está casi cerrada y no hay demasiado margen de maniobra. “En la región núcleo, los ciclos largos y la siembra temprana mandan”. De hecho, en esta y en la semana anterior se estuvo incorporando en el suelo gran parte o la totalidad de la urea en la pre-siembra. No suma el tiempo neblinoso que complicó todas las tareas y la imposibilidad de avanzar con la siembra en el este de la región. “No ayuda a tener ánimos de sumar más hectáreas”, dicen en Aldao.
En las zonas dónde nada cambió en una semanam los márgenes económicos todavía generan cautela. Por ejemplo, en Marcos Juárez, la superficie triguera sigue con una caída de entre un 30% y 40%. En Los Quirquinchos anticipan una retracción también muy fuerte: “acá va a haber muy poco trigo, realmente”, advierten desde la zona con una disminución del 30% o más. En Bigand, el recorte se mantiene en el 20%.
Pero hay cambios positivos en General Pinto, donde la baja de la urea estimó a reducir la estimación de recorte al 10%. El año pasado se aplicaron entre 200 y 250 kg de urea por hectárea a la siembra y agregaron unos 50 Kg más ante las buenas condiciones. En esta semana las dosis empiezan a saltar de los 130 a 150, “el piso tecnológico”, a los 170 o 180 kg/ha. “Y no se descarta una posible corrección más adelante si la urea sigue el descenso”, señalan desde la GEA.
Las retenciones
En cuanto a los cambios en las retenciones, la señal fue bien recibida pero no alcanzó para cambiar decisiones productivas. En María Susana agregan: “Su impacto es limitado frente al fuerte incremento de costos registrado en los últimos meses con subas cercanas al 60% en fertilizantes y combustible y una inflación anual del 25 al 30%”.
La siembra de trigo ya cubre el 15% del área proyectada en la región núcleo. El año pasado, para esta misma fecha, las labores aún no habían comenzado debido a los excesos hídricos.










