Las lluvias de la última semana volvieron a mostrarse erráticas y un 65% de la región quedó casi al margen de las lluvias. Como consecuencia, casi medio millón de hectáreas sembradas con soja de primera pasaron a condición regular. El maíz temprano ya sufre recortes en las estimaciones de rindes en algunas zonas muy comprometidas, como el sudeste cordobés.
El calor y la falta de lluvias acechan a la soja de primera
Casi medio millón de hectáreas sembradas con oleaginosa en la región núcleo bajaron a condición regular. El maíz ya recortó rindes en el sudeste cordobés. Alerta en el Norte por la chicharrita
La soja de primera entró en zona de peligro por la falta de lluvias y las altas temperaturas.
Según la Guía Estratégica para el Agro (GEA), las temperaturas máximas, que llegarán a 35 a 38°C, y las mínimas elevadas, darán lugar a una ola de calor en la región. A partir del lunes 26 hay probabilidad de lluvias aisladas e intermitentes. De no llover pronto, se empezarán a recortar las estimaciones de rendimiento de la soja de primera ocupación.
El servicio de estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario reportó que solo en el noreste y sur de la región se superaron los 15 mm. Por esta retracción de lluvias, los lotes de soja de primera en condiciones regulares aumentaron 13 puntos porcentuales en la última semana y totalizan el 15% del área, unas 450.000 hectáreas. Los lotes en buenas condiciones son el 40%, los muy buenos 40% y los excelentes, 5%.
Seco y caluroso
A este escenario se sumó un marcado repunte térmico. El combo de pocas lluvias y calor intenso profundiza la escasez hídrica, que afecta al 20% del área, mientras que la condición regular ya cubre el 65%. Solo el 15% de la región, principalmente en el norte, mantiene reservas adecuadas a óptimas.
“El nivel de pérdida dependerá de las lluvias de los próximos siete días”, señalan en la GEA. Y señalan que la presencia de un sistema frontal frío, débil y estacionario, a partir del lunes, “favorecerá la ocurrencia de precipitaciones aisladas e intermitentes en la región”. La mala noticia es que habrá una ola de calor a partir del domingo 25.
El maíz resiste
El maíz temprano, en tanto, resiste pero enfrenta recortes en las zonas en las que no llovíó. “La foto general aguanta pero la situación es tan heterogénea como lo fueron las lluvias desde fines de diciembre”, sintetizan los técnicos.
Donde el agua llegó a tiempo y en los ambientes de buena aptitud o mejor rotados, los rindes se mantienen firmes. Son los casos de Corral de Bustos, Monte Buey y Carlos Pellegrini. “La campaña va a terminar siendo muy buena, aunque podría haber sido mucho mejor, el maíz venía con la vara muy alta después de una cosecha fina récord y con un muy buen escenario hídrico hasta Navidad”, resumen desde Colón.
El escenario cambia en los cuadros más restrictivos, en los lotes sembrados en octubre y, especialmente, en la franja central de la región núcleo, donde en los últimos días no hubo milímetros y ya no se logra sostener el llenado de granos. Sectores del sudeste cordobés aparecen como los más comprometidos: “Hacia el norte y el este de Marcos Juárez, estiman pérdidas de rinde del 30 al 50% con rindes que rondarían los 70 qq/ha o menos”, señalan.
La soja de segunda también presenta un panorama más ajustado y muy condicionado por la distribución de las lluvias. En regiones como Carlos Pellegrini y Bigand, el cultivo necesita precipitaciones en forma urgente para evitar una mayor desaceleración del crecimiento.
A nivel nacional, la siembra de soja transita su etapa final. Se cubrio el 96,2 % del área proyectada, en un contexto en el que las lluvias continúan condicionando el avance de las labores sobre el norte del área agrícola. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires también relevó una baja de siete puntos porcentuales en el área con condición hídrica considerada adecuada u óptima.
La chicharrita despertó
Mientras en la zona central falta agua, en el NOA y el NEA sobra, lo cual retrasa las labores de siembra de maíz. “En el Centro-Norte de Santa Fe el incremento de poblaciones de Dalbulus maidis empieza a modificar las decisiones de manejo y parte de la superficie tardía aún no implantada podría reorientarse hacia soja”, advirtió la entidad en su Panorama Agrícola Semanal (PAS).
La Red Nacional de Monitoreo señaló en su informe más reciente que el clima y el avance de las siembras del maíz tardío favorecieron la expansión de la chicharrita desde el norte del país. “Es un escenario no para preocuparse, pero sí para ocuparse”, señalaron los técnicos, que enfatizaron que la detección oportuna en estas fases iniciales “resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”.









