Las recientes precipitaciones registradas en el centro norte de Santa Fe llegaron en momentos clave para el desarrollo de la soja temprana y tardía, consolidando un escenario productivo favorable para la campaña gruesa 2025/26.
Buen escenario para la soja y rindes destacados en maíz temprano en el centro norte de Santa Fe
El maíz temprano muestra rendimientos de hasta 128 qq/ha mientras la soja mantiene un estado sanitario mayoritariamente bueno a muy bueno
Con lluvias recientes, la soja mantiene buen estado y el maíz temprano muestra rindes de hasta 128 qq/ha.
Así lo señala el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que analiza la evolución de los cultivos en la región durante el período comprendido entre el 25 de febrero y el 3 de marzo.
Según el reporte, durante los días previos a las lluvias las condiciones climáticas permitieron avanzar con normalidad en las tareas agrícolas, particularmente en la cosecha de girasol y maíz temprano, además de aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, y el monitoreo de cultivos.
Por caso, el maíz temprano se presenta como uno de los cultivos con mejores resultados en la actual campaña. Los lotes mantienen estados generales de bueno a muy bueno, con algunos casos calificados como excelentes.
De acuerdo con el informe, los buenos niveles de humedad en los suelos, la genética utilizada y las estrategias de fertilización nitrogenada aplicadas después de la emergencia permitieron que los cultivos expresaran su potencial productivo. La campaña se desarrolló bajo condiciones ambientales favorables y, hasta el momento, no se registraron enfermedades ni ataques significativos de plagas, indicaron desde la entidad.
La cosecha del cereal avanzó durante varios días gracias a la alternancia entre estabilidad e inestabilidad climática. En cuanto a los resultados, los rindes obtenidos muestran una amplia variabilidad: los mínimos se ubican entre 50 y 54 quintales por hectárea, mientras que los máximos oscilan entre 100 y 118 qq/ha, con lotes puntuales que alcanzan entre 125 y 128 qq/ha.
Soja temprana en muy buen estado
La soja temprana presenta, en términos generales, un panorama positivo. Según el relevamiento, el 98% de los cultivares se encuentra en condiciones entre buenas y muy buenas, con algunos lotes considerados excelentes, mientras que el 2% restante muestra un estado entre bueno y regular.
Los cultivos avanzaron con un crecimiento vigoroso, con buen desarrollo estructural, adecuada altura de plantas y una masa foliar uniforme. Aquellos que atravesaron normalmente la fase vegetativa ya cerraron entresurcos, florecieron y avanzan en la etapa de fructificación.
Hasta el momento no se detectaron problemas sanitarios relevantes, aunque en algunos establecimientos se observó presencia de arañuelas, trips e isocas, lo que motivó controles específicos para evitar daños en los cultivos.
En el caso de la soja tardía, la superficie implantada alcanzó las 595.000 hectáreas, lo que representa un leve incremento respecto de las 594.000 hectáreas del ciclo anterior. La oleaginosa mostró hasta ahora buena germinación y desarrollo vegetativo, además de un inicio de floración sin inconvenientes. No obstante, en sectores con suelos de menor aptitud agrícola y en algunos departamentos del norte se registraron episodios de estrés hídrico y térmico, condiciones que podrían revertirse gracias a las lluvias recientes.
Avanza la cosecha de girasol
La cosecha de girasol prácticamente finalizó en el norte santafesino, mientras que en el centro de la provincia continúa a buen ritmo y se encuentra próxima a concluir. Los rendimientos obtenidos se consolidaron con diferencias según la región. En el norte, los promedios oscilaron entre 17 y 27 qq/ha, con picos de hasta 30 qq/ha. En la zona central, los rindes se ubicaron entre 20 y 32 qq/ha, con registros puntuales de hasta 38 qq/ha.
En el sur del área relevada, los cultivos transitan las últimas etapas de fructificación y comenzó la recolección, con primeros resultados que se ubican entre 18 y 25 qq/ha.
El área sembrada con algodón registró una caída de entre 22% y 24% respecto de la campaña anterior, cuando se implantaron unas 106.100 hectáreas.
En este cultivo, las menores precipitaciones y las altas temperaturas provocaron pérdida de turgencia y reducción de masa foliar y estructuras reproductivas. Hasta el momento no se detectaron plagas ni enfermedades, aunque se recomendó reforzar los monitoreos ante la posible aparición del picudo algodonero.
En cuanto al sorgo granífero, desde SEA indicaron que la siembra finalizó con una superficie de 120.000 hectáreas, un 10% menos que las 132.450 hectáreas del ciclo anterior. La reducción responde principalmente a los bajos resultados obtenidos en campañas previas como consecuencia del déficit hídrico.
Humedad en los suelos
En términos generales, la región lleva tres semanas consecutivas con precipitaciones, lo que permitió recuperar niveles de humedad en los suelos. No obstante, en zonas bajas del área relevada se detectaron encharcamientos y anegamientos, mientras que en el resto de los lotes se registró una buena infiltración del agua caída.
El área analizada comprende los departamentos Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo.
Según el informe, la evolución final de la campaña gruesa dependerá no solo de las condiciones climáticas sino también de las decisiones de manejo de cada productor, el nivel de inversión tecnológica y las estrategias productivas adoptadas en cada establecimiento.








