El mercado internacional de granos atraviesa una semana marcada por tensiones comerciales, factores geopolíticos y cambios climáticos, variables que están influyendo tanto en la evolución de los precios como en las perspectivas productivas a nivel global. En el caso de la soja, el mercado de Chicago mantiene una prima cercana a los u$s20 por tonelada, impulsada por la expectativa de que China se comprometa a comprar 8 millones de toneladas adicionales de soja estadounidense como parte de las negociaciones para extender la tregua comercial con Estados Unidos.
Soja con sostén financiero y presión de Brasil en un mercado global volátil
Las expectativas de mayores compras de China impulsan los precios, mientras el clima en Argentina mejora las perspectivas productivas
Las lluvias en el centro y norte del país mejoraron la condición de los cultivos.
A este factor se suma la fuerte participación de los fondos especulativos, que en apenas dos semanas compraron más de 15 millones de toneladas en contratos de futuros, contribuyendo a sostener los precios.
El mercado también reaccionó al reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que invalidó el sustento legal de los aranceles globales impulsados por el ex presidente Donald Trump. Si bien la administración estadounidense anticipó que apelará la decisión e intentará mantener la presión comercial mediante otros instrumentos, la resolución judicial introdujo un nuevo elemento de incertidumbre en el escenario internacional.
En paralelo, Brasil avanza con la cosecha de soja, aunque con demoras en el norte debido a las lluvias, problemas de calidad y dificultades logísticas. Aun así, se proyecta una producción superior a 180 millones de toneladas, un volumen que podría ejercer presión bajista sobre los precios internacionales, especialmente si se confirma una menor demanda por parte de China.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, señaló que “el mercado de soja en Chicago mantiene un premio cercano a los 20 dólares por tonelada por la expectativa de mayores compras chinas, pero al mismo tiempo hay factores bajistas como la gran cosecha de Brasil y una menor intención de compra por parte de ese país”.
El especialista también remarcó el rol de los fondos: “En apenas dos semanas compraron más de 15 millones de toneladas en futuros, lo que muestra el fuerte posicionamiento especulativo que hoy sostiene los precios”.
A esto se suma la perspectiva de una mayor superficie sembrada con soja en Estados Unidos para la campaña 2026/27. Las primeras estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indican un aumento de 1,5 millones de hectáreas, aunque los stocks finales no variarían demasiado debido a una mayor molienda interna y a la normalización de las exportaciones hacia China.
Parte de esa mayor molienda dependerá de las decisiones que adopte la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) en materia de política de biocombustibles, que podría moderar ligeramente su propuesta inicial de consumo obligatorio de biodiésel.
Clima en Argentina
En Argentina, el clima comenzó a mostrar señales más favorables para los cultivos de verano. Las lluvias registradas en el centro y norte del país mejoraron las reservas de humedad en los suelos, aunque también se reportaron daños por granizo en unas 400.000 hectáreas en las provincias de Santa Fe y Córdoba.
Las mejores condiciones hídricas se concentran en el NOA y NEA, donde los perfiles de suelo se encuentran relativamente bien abastecidos. Sin embargo, las altas temperaturas características de la región hacen necesario algún aporte adicional de agua para consolidar un buen potencial productivo.
En la región central del país, las precipitaciones recientes permitieron recomponer reservas de humedad y mejorar el estado de los cultivos. Los pronósticos climáticos anticipan ahora un período más seco seguido por nuevas lluvias a comienzos de marzo, lo que podría estabilizar la producción de soja de primera y recuperar parte del potencial de rinde de la soja de segunda.
No obstante, persisten focos de preocupación. El centro-este y sudeste de la provincia de Buenos Aires continúan atravesando un escenario de marcada sequedad y sin lluvias significativas en el corto plazo.
“Las lluvias en el centro y norte del país mejoraron la condición de los cultivos y permitieron recomponer reservas de humedad en el suelo, lo que estabiliza las perspectivas productivas, aunque preocupa que el centro-este y sudeste de Buenos Aires continúan muy secos”, señaló Romano.
El estado general de los cultivos muestra una evolución similar a la del año pasado en cuanto a los momentos de deterioro y recuperación, aunque en niveles algo superiores. Este comportamiento es consistente con estimaciones de producción que ubican la cosecha argentina entre 47 y 48 millones de toneladas de soja para la actual campaña.
A pesar de la mejora climática, las ventas anticipadas de soja se mantienen retrasadas. La combinación de mejores expectativas productivas tras las lluvias y un leve retroceso de los precios desde los máximos recientes está llevando a muchos productores a postergar decisiones comerciales.
Maíz: cosecha lenta y rindes dispares
En maíz, el mercado internacional presenta menos novedades relevantes, aunque se mantienen exportaciones muy activas desde Estados Unidos, en línea con las mejoras proyectadas por el Uada en su informe de Estimaciones Mundiales de la Oferta y la Demanda Agrícola (Wasde).
El primer reporte de oferta y demanda para la campaña estadounidense resultó constructivo para el mercado: se proyectan 2 millones de hectáreas menos de producción, incluso por debajo de lo que esperaba el mercado, junto con una reducción en los stocks finales, aunque todavía en niveles considerados elevados.
En Argentina, la cosecha ya comenzó oficialmente, aunque aún no alcanza el 4% del área sembrada, con rindes muy heterogéneos según la región. Las lluvias recientes mejoraron la condición de los cultivos, pero también provocarán un retraso de al menos 10 días en las tareas de cosecha.
“Las lluvias mejoraron el estado de los cultivos de maíz, pero al mismo tiempo retrasarán la cosecha. De todos modos, el pronóstico de una ventana sin precipitaciones debería evitar mayores complicaciones”, explicó Romano.
Las ventas por parte de los productores se mantienen más activas que en soja, aunque dentro de niveles cercanos al promedio histórico. La estrategia predominante parece ser comercializar maíz y esperar mejores oportunidades para vender soja.
Trigo: impulso geopolítico y precios firmes
El mercado de trigo fue uno de los más firmes de la semana. Las tensiones geopolíticas —entre ellas la posibilidad de ataques de Estados Unidos a Irán y el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania— impulsaron las cotizaciones internacionales.
Además, el clima genera dudas productivas en varias regiones clave: condiciones secas en Estados Unidos, exceso de lluvias en Rusia y un comportamiento climático errático en la región del Mar Negro.
Los ataques rusos contra los puertos de Odesa redujeron la capacidad exportadora ucraniana hasta en un 30%, lo que encarece los costos logísticos y afecta especialmente las exportaciones de girasol, trigo y maíz.
En este contexto, el Consejo Internacional de Granos anticipa una menor producción global y una demanda más firme, mientras que el informe Outlook del Usda proyecta una leve caída del área sembrada en Estados Unidos y un ajuste mayor en la producción, aunque con stocks finales relativamente estables debido a menores exportaciones.
En Argentina, la comercialización del cereal avanza a buen ritmo, con una importante cantidad de buques programados para carga, aunque el volumen comienza a descender.
“La suba internacional del trigo se trasladó al mercado local, aunque con menor intensidad debido a la gran producción que tuvo Argentina esta campaña”, explicó Romano.
Para la nueva campaña, el trigo con entrega en diciembre ya supera los u$s200 por tonelada. Si la tendencia alcista en Chicago se mantiene, el mercado podría convalidar valores cercanos a u$s210 por tonelada en los próximos meses.









