Sectores

Porcinos: suben importaciones pero el precio no baja al mostrador

Las compras a Brasil crecieron 68,3% interanual en marzo. El país pierde u$s15 millones por mes, debido a esta salida de divisas

Lunes 11 de Abril de 2022

Según un relevamiento del Informe Sector Porcino de la consultora de Juan Uccelli, el año comenzó con tropiezos para los productores de este segmento, En principio, porque las exportaciones estuvieron dos puntos por debajo del año 2020 y, en segundo lugar, porque se viene dando un considerable incremento de los costos, que se inició con los granos y se profundizó con el contexto político mundial.

“El aumento de los valores en el suministro energético es otro de los factores que complicó nuestra situación y, por estos días, la falta de gasoil es de gran impacto para los camiones que entran y salen de las granjas”, reconoció Uccelli al confirmar una importante baja de rentabilidad en el margen bruto del negocio porcino.

Al mismo tiempo, reconoció que los meses de abril y mayo serán más complicados, ya que la caída brusca se inició sobre fines de enero. Es decir, en un sector con variables tan cíclicas, un otoño malo es un síntoma preocupante, teniendo en cuenta que el precio del cerdo hace cuatro meses que se mantiene igual o con muy pequeñas variables.

“Vemos que los costos han subido y por otro lado que los precios al consumidor se incrementan todos los meses entre un entre un 2% y un 4 %. De esta manera, la ventaja se genera para el último eslabón de la cadena, a diferencia del productor, que tarda seis meses en terminar su hacienda y cada vez gana menos”.

Ahora, lo que el gobierno tal vez no percibió o en su defecto todavía no ha profundizado es el desbordado incremento de las importaciones en los tres primeros meses del año. Sorprende ver que la cifra ya supera el 200 % (en dos años) y nadie dice nada. Es más, nuestro país destinan mensualmente entre 10 y 15 millones de dólares para traer carne de cerdo desde Brasil, cuando en realidad podría ahorrarlos asistiendo y preservando en desarrollo de lo porcinocultores locales.

Por estos días, el sector ya alertó que se está generando una presión con la importación que beneficia a unos pocos y perjudica de una forma muy fuerte a los productores que están en el campo, produciendo los 365 días del año.

Por otra parte, aseguró que Brasil está aprovechando una oportunidad con nosotros, ya que soluciona parte de la pérdida de dinero que vienen teniendo sus megaempresas porcinas que lideran el mercado.

“Su excedente, junto a la caída de sus exportaciones, están siendo compensadas con la colocación de productos y mercadería en algunos países de la región que están complicados con sus mercados internos”, dijo.

Cortes frescos

Si bien en las grandes tiendas de consumo o supermercados de Argentina no existe una diferencia muy clara de los cortes frescos de producción propia y los importados; es posible agudizando la vista ver las etiquetas que certifican que las bondiolas y algunos jamones son de Brasil.

“El negocio es millonario. Hay quienes por cada contenedor ingresado están teniendo una ganancia de $ 5 millones. Es decir, traen la bondiola a $ 290 el kilo, cuando en nuestro país alcanza un valor a su terminación de $ 520 0 550”, enfatizó Juan Uccelli, advirtiendo que hasta se dan el lujo que bajarla de 490 pesos para redondear la estrategia y la ganancia en $ 200.

Mientras tanto, la cadena está intentando aunar un criterio que comunique la ausencia de una necesidad por importar carne de cerdo de otros mercados.

“Somos autosuficientes para abastecernos y además para poder exportar. Estamos intentando crecer mucho más pero estos asuntos hacen imposible un avance, ya que las condiciones son adversas, complican la producción local y los precios de los cortes al público suben perjudicando la producción”, reclaman. Los primeros puntos de un conflicto que va tomando luz, día a día.

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