El algodón argentino está a las puertas de una innovación que podría marcar un antes y un después para toda la cadena productiva. Después de años de trabajo en mejoramiento genético, el Inta y la empresa Gensus desarrollaron Arandu Inta BGRR IMI cott, una nueva variedad que ya fue registrada en el Inase y que comenzará a transitar su etapa precomercial.
Arandu: la nueva genética que promete cambiar el futuro del algodón argentino
La nueva variedad desarrollada por el Inta y Gensus combina productividad, calidad de fibra, estabilidad y resistencia a herbicidas imidazolinonas, una característica sin antecedentes en el cultivo
Arandu Inta BGRR IMIcott fue presentado en la planta Gensus, ubicada en la localidad de Avia Terai, Chaco.
La principal novedad del material es una característica inédita para el cultivo: será la primera variedad de algodón resistente a herbicidas del grupo de las imidazolinonas que se sembrará en la Argentina. Según destacan sus desarrolladores, tampoco existen antecedentes a escala mundial de una genética con este rasgo.
Detrás de Arandu hay una apuesta más amplia por acelerar la llegada de innovación genética al cultivo. El lanzamiento representa el primer resultado concreto de “El Nuevo Camino del Algodón”, una iniciativa impulsada por el Inta, Gensus y otros actores de la cadena algodonera para ampliar la oferta varietal y mejorar la competitividad del sector.
Demandas de los productores
Mauricio Tcach, investigador del Inta, explicó que el desarrollo nació a partir de demandas concretas de los productores. “Este desarrollo responde a la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas para el manejo del cultivo y ampliar la oferta de germoplasma disponible”, señaló.
El especialista remarcó que Arandu es apenas el punto de partida de un programa más ambicioso. “Es el primer avance del Nuevo Camino del Algodón, una propuesta que contempla una serie de innovaciones tecnológicas en genética y manejo para los próximos cinco años”, afirmó. Según adelantó, el objetivo es registrar diez nuevas variedades durante ese período.
Genética con sello argentino
El nombre elegido tampoco fue casual. Arandu significa “sabiduría” en guaraní y busca sintetizar el proceso de construcción de esta genética. “La variedad integra la sabiduría de los productores algodoneros, porque fue seleccionada teniendo en cuenta atributos que ellos mismos nos sugirieron incorporar”, explicó Tcach.
Entre esas demandas aparecían características como un ciclo más largo, mayor plasticidad y una arquitectura de planta diferente a la de los materiales comerciales actuales.
Los ensayos realizados mostraron que Arandu presenta una estructura más abierta y una mejor diferenciación entre ramas vegetativas y fructíferas, lo que favorece la formación de puntos de producción y mejora tanto el crecimiento como la maduración del cultivo.
Resultados
Pero las mayores expectativas están puestas en su comportamiento productivo. De acuerdo con los resultados obtenidos en dos campañas consecutivas, la nueva genética logró destacarse por su estabilidad y por alcanzar rendimientos superiores frente a variedades comerciales ampliamente difundidas.
“Arandu demostró una mejor estabilidad de rendimientos y una productividad superior”, aseguró el investigador. Según explicó, parte de ese desempeño se relaciona con un período de floración más prolongado y con la formación de capullos de mayor peso.
Otro de los aspectos que sobresale es la calidad de fibra, un punto clave para la industria textil. Los análisis realizados mostraron que la variedad logró combinar altos niveles de productividad con excelente longitud de fibra, una asociación poco frecuente en los programas de mejoramiento genético.
La sanidad es otro de los pilares del nuevo material. Arandu incorpora resistencia a bacteriosis y enfermedad azul, además de resistencia a glifosato, imazapyr y lepidópteros.
“El material combina productividad, calidad, estabilidad, excelente maduración y un paquete sanitario muy completo”, resumió Tcach.
Arandu Inta BGRR IMIcott fue presentado en la planta Gensus, ubicada en la localidad de Avia Terai, Chaco. De la presentación participaron Leandro Zdero, gobernador de Chaco; Carlos Vera, vicepresidente del Inta; Pablo Vaquero, presidente de Gensus; y Diana Piedra, directora del Centro Regional Chaco-Formosa, entre otras autoridades y referentes del sector.
Vera señaló que el lanzamiento de Arandú Inta BGRR IMIcott es una muestra concreta del aporte del Inta enfocado en generar soluciones que lleguen al productor y tengan impacto real en los territorios. De acuerdo con el vicepresidente del Inta, este logro es resultado del trabajo de investigadores y mejoradores, que conocen las condiciones productivas de la región y las necesidades concretas de quienes trabajan en el campo. Pero también demuestra que la investigación pública alcanza su verdadero valor cuando se articula con el sector privado para transformarse en tecnología disponible para los productores.
Vera destacó que Arandú no es solamente una nueva variedad de algodón. Es una herramienta desarrollada para responder a los desafíos que enfrenta el productor, desde las limitaciones hídricas hasta la presión de malezas resistentes y enfermedades foliares. Es el resultado de años de trabajo orientados a mejorar la productividad y la estabilidad del cultivo. Y agregó que, con este lanzamiento, se busca que el productor vuelva a encontrar en el algodón una alternativa rentable y sostenible.










