Representantes de 19 provincias junto a autoridades Campo Limpio se reunieron en la tercera jornada de trabajo sobre la Ley de Envases Vacíos de Fitosanitarios, un encuentro que puso el foco en los avances y desafíos de un sistema que busca consolidarse a nivel nacional con criterios de economía circular, mayor trazabilidad y adaptación a las distintas realidades territoriales.
Encuentro federal por la gestión de envases vacíos de agroquímicos
El foco de la reunión organizada por Campo Limpio -que contó con la participación de 19 provincias- estuvo puesto en los avances y desafíos respecto al lavado de envases y la circularidad efectiva del plástico recuperado
Envases fitosanitarios. Se impulsa diseñar estrategias flexibles que permitan a todos los actores adoptar el sistema de manera efectiva.
La jornada se realizó Paraná con la participación de referentes de las áreas de ambiente y producción de todo el país, junto a organismos técnicos como el Inta y el Senasa, y estuvo encabezada por la directora ejecutiva de Campo Limpio, María Julia Pisanu; la presidenta de la asociación, Mariale Álvarez; y el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo. También asistieron la intendenta de Paraná, Rosario Romero, y el presidente de la Comisión Federal Fitosanitaria, Marcos Blanda.
Durante el encuentro, uno de los ejes centrales fue el rol del correcto lavado de los envases, una práctica clave para garantizar su valorización posterior y su reinserción en el circuito productivo. A partir de ese proceso, el sistema apunta a fortalecer la demanda de plástico recuperado y reciclado, un aspecto considerado estratégico para sostener la lógica de circularidad.
En la apertura, Bernaudo destacó el carácter estructural de la política en su provincia. “En Entre Ríos, la gestión de los envases fitosanitarios es una política de Estado que trasciende las distintas gestiones”, señaló, al tiempo que remarcó la continuidad de un trabajo que se viene consolidando en el tiempo.
Pisanu, por su parte, puso el acento en la diversidad de escenarios que enfrenta la implementación del sistema. “Los nuevos desafíos ambientales requieren soluciones innovadoras. No hay respuestas únicas: lo que funciona en un territorio puede no funcionar en otro”, sostuvo. En ese sentido, planteó la necesidad de diseñar estrategias flexibles que permitan a todos los actores adoptar el sistema de manera efectiva.
El intercambio entre las provincias permitió identificar obstáculos comunes, entre ellos la necesidad de dinamizar el flujo del plástico recuperado hacia mercados con demanda y avanzar en mecanismos que faciliten el tránsito interjurisdiccional de materiales. También se subrayó la importancia de profundizar el cambio cultural en torno al acondicionamiento de los envases por parte de los productores, un punto considerado clave para mejorar la eficiencia del sistema.
Normativas
En paralelo, se planteó la necesidad de desarrollar herramientas que incentiven el cumplimiento de la normativa y fortalezcan la trazabilidad, un aspecto que aparece como uno de los principales desafíos en la etapa actual. En ese marco, los participantes coincidieron en la importancia de avanzar en la implementación del Sistema Único de Trazabilidad previsto por la normativa nacional.
El cierre estuvo a cargo de Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio, quien destacó la evolución del esquema desde su puesta en marcha. “En estos más de seis años hemos logrado avances sustanciales trabajando conjuntamente con las provincias. Hoy el sistema es el tercero más grande del mundo, después de Brasil y China”, afirmó.
Según indicó, ese crecimiento responde en gran medida a un cambio de conducta de los productores, aunque advirtió que aún queda camino por recorrer. En particular, remarcó la necesidad de fortalecer la articulación con las autoridades nacionales, especialmente en materia de trazabilidad, para consolidar un modelo que combina gestión ambiental, corresponsabilidad y potencial de expansión en todo el país.









