La actividad agrícola en la Argentina enfrenta desafíos crecientes vinculados al deterioro de los suelos. La degradación progresiva, impulsada por una brecha crítica en la reposición de nutrientes, pone en evidencia la necesidad de un abordaje sistémico y una estrategia de largo plazo.
Degradación de suelos: el agro enfrenta un problema estructural que exige cambios de fondo
La baja reposición de nutrientes y la necesidad de buenas prácticas productivas marcaron el eje de un debate entre especialistas
Regeneración del suelo. Un proceso sostenido, donde la tecnología, la innovación y la gestión basada en datos aparecen como herramientas centrales.
En este contexto, emerge una oportunidad clave: la incorporación de tecnologías de precisión que permitan mejorar los diagnósticos y acelerar la adopción de prácticas regenerativas. El objetivo es doble: preservar la salud del suelo y, al mismo tiempo, garantizar la sostenibilidad económica de los sistemas productivos.
Con ese eje, durante Expoagro 2026 referentes del sector debatieron sobre el presente y futuro del agro. Participaron Jorge Gambale, director nacional de Agricultura; Nicolás Bronzovich, presidente del Inta; Marcelo Torres, presidente de Aapresid, y Guillermo Delgado, responsable de Sustentabilidad para América latina de Syngenta.
“El suelo no se explica desde una sola dimensión, sino que debe entenderse como un sistema vivo y dinámico. Es clave trabajar de manera colaborativa, con innovación aplicada, conocimiento y mediciones precisas que permitan conocer el punto de partida y definir las mejores intervenciones, tanto en términos económicos como ambientales”, señaló Delgado.
Buenas prácticas
La mirada fue compartida por el resto de los participantes, quienes aportaron distintas aristas del mismo problema. Bronzovich advirtió sobre el desbalance en el manejo nutricional: “Estamos reponiendo menos de la mitad de los nutrientes que extraemos del sistema”.
En esa línea, Gambale subrayó la necesidad de un cambio estructural en la toma de decisiones productivas: “Es fundamental acompañar al productor para que incorpore una fertilización de reposición”.
A su turno, Torres puso el foco en las prácticas agronómicas. “Tenemos que mejorar el diseño de las rotaciones, incorporar cultivos de servicio e intensificar las secuencias productivas”, resaltó.
En el cierre, los especialistas coincidieron en que la regeneración de los suelos no puede pensarse en el corto plazo. Se trata de un proceso sostenido, donde la tecnología, la innovación y la gestión basada en datos aparecen como herramientas centrales para revertir la tendencia actual y sostener la productividad en el tiempo.










