Las condiciones climáticas volvieron a jugar un papel determinante en la actividad agrícola del centro-norte santafesino. Las lluvias, la elevada humedad ambiental y la persistente inestabilidad retrasaron el avance de la cosecha gruesa durante la última semana y mantuvieron paralizadas numerosas tareas de recolección, especialmente en el norte provincial.
El exceso de humedad prolonga la cosecha y complica el cierre de la campaña gruesa en el centro-norte de Santa Fe
La recolección de soja, maíz, algodón y arroz avanzó con fuertes limitaciones por las lluvias y la elevada humedad. Mientras tanto, continúa la siembra de trigo en las zonas con mejores condiciones
Condiciones adversas para la cosecha. Lote con soja tardía, en R8 (madurez plena), buen estado, norte del departamento San Justo.
Así lo señala el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 10 y el 16 de junio. El reporte indica que las labores se concentraron en muy pocos lotes, mientras continuaron las tareas de monitoreo, fertilización y la siembra de trigo en los departamentos del centro y sur del área relevada.
Durante la semana, el clima mostró comportamientos diferenciados según la región. Mientras en gran parte del centro y sur predominaron condiciones estables y cielos despejados hacia el final del período, en los departamentos del norte persistieron las precipitaciones, lloviznas, nieblas y elevados niveles de humedad, factores que limitaron el ingreso de maquinaria a los campos. Las temperaturas oscilaron entre mínimas de 5 y 13 grados y máximas de entre 14 y 21 grados.
La cosecha de soja tardía fue uno de los procesos más afectados. Aunque la recolección ya concluyó en los sectores centro y sur del SEA, en el norte las tareas permanecieron totalmente restringidas por las condiciones ambientales. Durante la semana la actividad estuvo prácticamente paralizada.
Una situación similar se observó en el maíz tardío. Si bien los cultivos mantienen un muy buen estado general gracias a la disponibilidad de humedad, con el 95% de los lotes calificados entre buenos y muy buenos, la cosecha no pudo avanzar debido a las dificultades para ingresar a los campos.
En el caso del sorgo granífero, la recolección continuó de manera muy limitada en algunos establecimientos del sur, centro y norte del área de estudio. El avance alcanzó el 86% de la superficie implantada, apenas un punto porcentual más que la semana anterior. Los rendimientos se mantuvieron estables, con promedios de entre 40 y 55 quintales por hectárea.
El algodón
La situación también afectó al algodón. El informe señala que la superficie sembrada fue entre un 22% y un 24% menor que en la campaña pasada, cuando se implantaron 106.100 hectáreas. Además, la cosecha permaneció detenida durante toda la semana por el exceso de humedad y las condiciones climáticas desfavorables.
En el área arrocera provincial, la cosecha avanzó lentamente en los últimos lotes de arroz largo fino. En el departamento San Javier, los rendimientos promedios alcanzaron los 6.000 kilos por hectárea, mientras que en Garay llegaron a 6.900 kilos por hectárea. Sin embargo, las lluvias volvieron a interrumpir las tareas en distintos momentos de la campaña.
Mientras la cosecha gruesa sigue condicionada por el clima, la campaña fina continúa avanzando. La siembra de trigo prosiguió en los departamentos del centro y sur del área relevada, aunque en el norte debió detenerse temporalmente por las precipitaciones. La intención de siembra se mantiene en torno a las 450.000 hectáreas, una superficie que representa una caída del 10% respecto de la campaña anterior, cuando se implantaron unas 500.000 hectáreas.
De esta manera, el cierre de la campaña gruesa continúa demorándose por factores climáticos, mientras los productores intentan aprovechar las ventanas de buen tiempo para completar las labores pendientes y avanzar con la implantación del cereal de invierno.









