La estabilidad climática en el centro y norte de Santa Fe permitió continuar con todas las actividades agrícolas en la región, señaló el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que difunde la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
La estabilidad climática generó un intenso ritmo de cosecha en el centro y norte de Santa Fe
La Bolsa de Comercio de Santa Fe constató muy buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de suelo
La cosecha del maíz tempranose concretó a un ritmo constante.
En la superficie total del área de estudio -constituida por los departamentos Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo- como consecuencia de las precipitaciones ocurridas en las últimas semanas del mes de octubre, todas las de noviembre y de diciembre 2025, como así también, en las de enero 2026, se constató buena a muy buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de suelos para las etapas del proceso de siembra y la evolución de los diferentes cultivos de la campaña gruesa. También se observó, en las posiciones topográficas más bajas, algunos sectores encharcados.
“La dinámica de los distintos escenarios ambientales y las particularidades locales de cada zona geográfica, determinaron la realidad de la cosecha gruesa. Además de dichos factores actuantes, las resoluciones de cada productor agropecuario y las inversiones en tecnología, determinarían las últimas planificaciones del ciclo agrícola, prácticamente definido”, indicaron desde la Bolsa.
Por caso, los cultivares de girasol en madurez fisiológica, presentaron buen, muy buen a excelente estado, sin problemas en el 90 % del área de estudio y el 10 % restante, bueno a regular. El proceso de cosecha, en el norte y centro santafesino, prosiguió a muy intenso ritmo, favorecido por el clima que imperó. Con mayor superficie cosechada, los valores logrados se consolidaron y se reflejaron en los rendimientos obtenidos, cuyos montos oscilaron desde 20 a 24 qq/ha mínimos y máximos de 28 a 30 qq/ha, con lotes puntuales de 38 a 40 qq/ha.
En tanto, en maíz temprano las muy buenas características ambientales favorecieron a los maizales durante el ciclo, los que manifestaron buena emergencia, densidad de plantas, vigoroso desarrollo vegetativo, óptimas etapas de floración y fructificación. Situación ideal del 98 % de los cultivares en estados bueno, muy bueno o excelente, hasta la fecha sin complicaciones y, el 2 % restante, en condiciones buenas a regulares.
Cosecha
La cosecha del maíz temprano -grano comercial- se concretó a un ritmo constante y de acuerdo a los estados de los cultivares. Las condiciones climáticas que reinaron, sumadas a las altas temperaturas, aumentaron la pérdida de humedad de los granos y favorecieron el proceso. Los rendimientos obtenidos oscilaron con promedios mínimos desde 50 a 54 qq/ha y máximos de 100 a 115 qq/ha, con lotes puntuales de 125 a 128 qq/ha.
Prosiguió a menor ritmo el proceso de picado/embolsado para autoconsumo, en el área de influencia de las cuencas lecheras y de los establecimientos ganaderos con engorde a corral o feedlot. Los resultados logrados, que ante el avance del proceso se afirmaron y oscilaron entre 12 – 13 m/bolsa/ha a 15 – 16 m/bolsa/ha y máximos de 18 m/bolsa/ha. El material de reserva obtenido fue de buena a muy buena calidad.
La soja temprana
Por su parte, la soja temprana mostró buena germinación, emergencia, con desarrollo vegetativo normal y buen comienzo de la fase de floración, siempre con buena disponibilidad de agua útil en los suelos. Se evaluó a un 98% de los lotes en estado bueno a muy bueno, siempre con algunos excelentes y el 2% restante, bueno a regular.
El proceso de implantación del algodón fue de un 22 a un 24 % menor que la anterior, que cubrió 106.100 ha. La superficie final que se logró, inferior a la intención, se debió a que en los sectores algodoneros santafesinos no se establecieron restricciones para el período de siembra, dado que la actividad estuvo muy condicionada por los eventos meteorológicos y la posibilidad de opción de otros cultivos, más rentables.
La siembra de sorgo granífero finalizó con un total de 120.000 ha, un 10% inferior a las 132.450 ha alcanzadas el año anterior. Reducción que se debió a los magros resultados obtenidos, como consecuencia del déficit hídrico sufrido durante las diferentes etapas fenológicas de evolución del cereal.
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En soja tardía el proceso de siembra finalizó y se implantaron 595.000 ha, un 0,2 % superior a la pasada, que fue de 594.000 ha. Hasta aquí, la oleaginosa tuvo buena germinación, crecimiento y desarrollo vegetativo, sin inconveniente alguno, solo que la implantación se demoró por las precipitaciones de la primera quincena de enero de 2026.
Por último, el maíz tardío en los departamentos del SEA, el nuevo ciclo del cereal presentó una intención de siembra de 90.000 ha, con un incremento del 22 %, aproximadamente unas 20.000 ha más que el anterior, que fue de 70.000 ha. El proceso alcanzó un 92 %, con un avance intersemanal de 12 puntos porcentuales, condicionado por las precipitaciones registradas.









