Sin descanso ni fin de semana, la trilla no paró en la región. En los últimos siete días se cosecharon 620.000 hectáreas de soja de primera y 600.000 de segunda. Mientras la oleaginosa entra en su tramo final, el trigo está a menos de un mes de la siembra y, a pesar de su mejora en precio, no logra revertir el recorte estimado en 300.000 hectáreas.
La soja acelera pero el trigo se llena de dudas
La cosecha de la oleaginosa no paró y está en su tramo final. El costo de los fertilizantes afecta las decisiones del trigo. A menos de un mes de la siembra, la GEA estima un recorte de 300 mil hectáreas
En la región, el 97% de la soja de primera ya se cosechó.
La Guía Estratégica para el Agro (GEA) destacó que en el centro sur de Santa Fe prácticamente finalizó la cosecha de soja de primera, con un avance del 97%. En el sur provincial y el sudeste de Córdoba también restan muy pocos lotes por levantar, con un progreso cercano al 95%. En el noroeste de Buenos Aires el avance alcanza el 84%, mientras que en el noreste bonaerense llega al 78%.
Cosechadoras a full
“En apenas 10 días se logró recolectar prácticamente toda la soja de primera y gran parte de la soja de segunda”, dicen en Junín. En San Pedro señalan que el ritmo de trilla logró estabilizarse luego de un comienzo complicado por lluvias intermitentes, que habían provocado rebrotes y problemas de humedad. En cuanto a la soja de segunda, el avance es del 60%. Aun así, el progreso continúa por detrás del año pasado, cuando para esta fecha ya se había cosechado el 70% del cultivo. El centro-sur santafesino lidera el avance con el 90% recolectado, mientras que en el resto de la región la cosecha se ubica entre el 50% y el 65%.
En el norte de Buenos Aires, este año se destaca que los mejores resultados son los del centro y oeste con un rinde zonal de 43,5 a 45 qq/ha. En Junín, los promedios oscilan entre 44 a 55 qq/ha y picos de hasta 60 qq/ha. En soja de segunda, la mayoría de los cuadros se ubican entre 38 y 42 qq/ha En General Pinto, los rindes de soja de 1ra rondan 50 qq/ha. En el sur de Santa Fe, el promedio regional alcanza 43,8 qq/ha. Se destaca San Gregorio, con rindes de 45 qq/ha en soja de 1ra y 31 qq/ha en la de 2da.
Recortes en trigo
A menos de un mes de que se inicie la siembra de trigo, el cereal, no logra revertir el recorte estimado de 300.000 hectáreas. El aumento de precios “no compensa los nuevos aumentos de la urea”, que ya está en los u$s 1.000 por tonelada.
Los fertilizantes se convirtieron en el principal freno para el impulso productivo que arrastraba el trigo, tras un año en el que superó todas las expectativas productivas. Aunque el agua en los perfiles acompaña las decisiones de siembra y en las últimas semanas el precio a cosecha mostró un leve repunte, la ecuación sigue sin cerrar.
“Con valores en torno a u$s 229 por tonelada para diciembre, el cereal no logra compensar el aumento de los costos. La urea se mueve con valores muy cercanos a los u$s 1.000 por tonelada”, señalaron desde la GEA. Los técnicos del servicio de estimaciones agrícolas de la Bolsa de Comercio de Rosario explicaron que en la encuesta de la última semana se repite un dato clave en la región: prácticamente no se hicieron compras anticipadas de urea.
Incluso, en Marcos Juárez, que registran algunas adquisiciones, muchos productores evalúan re direccionarlas hacia el maíz ante los márgenes ajustados del trigo. También se habla de estirar los plazos como estrategia: “Arrancar con fósforo a la siembra y postergar el nitrógeno, dejándolo librado a que se produzca una baja de precios”. Pero, algunos técnicos advierten que eso no se puede considerar una estrategia y es asumir una fertilización deficiente que limitará el potencial del cultivo.
Por eso, muchos están aplazando decisiones, aunque otros empiezan a pensar directamente en nuevos recortes. “Aún hay tiempo, aunque ya estemos arrancando mayo y normalmente ya tenemos definido el plan de siembra fina”, señalan.
Rindes de inferencia
Por ahora no hay cambios significativos y se sigue estimando un recorte de 300.000 hectáreas, lo que se traduce en un 17% menos de área que en el 2025. Los números no entusiasman, los asesores hablan de rindes de indiferencia de 35 a 40 qq/ha en campo propio y de hasta 50 qq/ha en arrendados, “niveles difíciles de garantizar”, dicen.
En zonas más alejadas del puerto, como en los alrededores de Junín, no esperan grandes cambios en superficie y aparecen estrategias para bajar costos, como la entrega directa a molinos cercanos, siempre y cuando la calidad acompañe. En Pergamino la caída rondaría el 10% y en Carlos Pellegrini el 8%. En el otro extremo, donde la gruesa sintió más la seca, como en el noreste bonaerense, sur santafesino y sudeste cordobés— se proyectan los mayores recortes. En Bigand estiman una baja del 20% y en Marcos Juárez hablan de caídas de hasta el 30%.










