La mejora de las condiciones climáticas permitió destrabar la cosecha en la región núcleo y dejó un saldo contundente: en apenas siete días se levantó un millón de hectáreas de soja y la producción estimada creció en 800.000 toneladas, precisó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
La cosecha se acelera y la soja suma 800 mil toneladas en la región núcleo
La BCR resaltó que en siete días la actividad agrícola marcó un récord y revirtió el atraso acumulado
Mercado global. El último informe de intención de siembra del Usda muestra un recorte en el área de maíz en Estados Unidos y un aumento en soja.
El cambio de escenario también consolidó mejores rindes, especialmente en la franja oeste, y encamina a la campaña hacia un nuevo récord productivo si se suma el aporte del maíz, resaltaron desde la Guía Estratégica para el Agro (GEA).
El giro en el clima se produjo tras una seguidilla de eventos de ciclogénesis que, hasta la tercera semana de abril, habían complicado seriamente el avance de las cosechadoras. Con acumulados de entre 150 y 200 milímetros en cerca del 20% del área, las lluvias amenazaban con pérdidas de calidad y rendimiento. Sin embargo, el ingreso de aire frío y seco, asociado a un sistema de alta presión, estabilizó las condiciones y permitió retomar las labores a buen ritmo. “Se instaló un ambiente más seco, con días frescos y soleados”, explicó el consultor Alfredo Elorriaga.
En ese contexto, la actividad de cosecha se intensificó notablemente. Desde fines de la semana pasada, y con mayor firmeza desde el 27 de abril, se avanzó 25 puntos porcentuales en la soja de primera, que ya alcanza el 68% del área. Aun así, el progreso continúa por debajo del promedio de los últimos cinco años, que para esta altura debería rondar el 90%.
El sudeste de Córdoba lidera el avance con el 80% recolectado, seguido por el sur de Santa Fe (65%) y el centro-sur provincial (60%). En el noreste de Buenos Aires la trilla llega al 60%, mientras que el noroeste bonaerense sigue siendo la zona más rezagada, con apenas el 45%. En paralelo, comenzó la cosecha de soja de segunda, con un avance del 15%, y el maíz temprano prácticamente completó su ciclo, con el 95% recolectado. En los días en que la soja no permitió el ingreso a los lotes, las tareas se concentraron en el cereal, sumando otras 300.000 hectáreas. Así, la región alcanzó un récord de trilla semanal.
Problemas de calidad en soja
Pese al fuerte avance, persisten problemas de calidad en la soja, sobre todo en el este de la región. En el sur de Santa Fe, localidades como Bigand y Acebal presentan lotes con alta proporción de granos dañados —verdes, manchados o brotados— que en algunos casos alcanzan hasta el 50% de la muestra. También se detectan impurezas y dificultades de secado, precisaron desde la BCR. En el sudeste de Córdoba, particularmente en Marcos Juárez, la humedad favoreció la aparición de hongos en entre el 10% y el 15% de los lotes. En muchos casos, los productores recurren a desecantes para acelerar la cosecha, mientras que la humedad de los granos continúa siendo elevada, con valores de entre 15% y 19%.
Más allá de estas dificultades, desde la Bolsa explicaron que los resultados productivos muestran una mejora significativa. Un reciente relevamiento satelital de la región GEA ajustó el área sembrada: el maíz sumó 420.000 hectáreas adicionales y alcanzó un récord de 2,2 millones, mientras que la soja perdió superficie y se ubicó en 4,39 millones de hectáreas, un 10% menos que en la campaña anterior.
A pesar de esta reducción, los rindes superaron las expectativas iniciales. El promedio de soja se ubica ahora en 39,9 quintales por hectárea, por encima de los 36,5 estimados en marzo. Esto eleva la producción total a 16,98 millones de toneladas, con un incremento de 829.000 toneladas respecto de las previsiones previas.
Los números de la campaña
En conjunto, la campaña gruesa perfila un resultado histórico. La suma de soja y maíz alcanzaría 36,5 millones de toneladas, superando el récord previo de la campaña 2017/18. El principal impulso proviene del maíz, que aportaría una producción inédita de 19,5 millones de toneladas, mientras que la soja se acercaría a los 17 millones.
El ciclo 2025/26, atravesado por la falta de agua durante el verano y luego por excesos en abril, se encamina así a cerrar con marcas históricas. Si se incorpora además la campaña de trigo —que alcanzó 10,4 millones de toneladas—, el resultado global consolida un escenario productivo de alto impacto para la región.










