Crónicas de campaña

El maíz se afianza y el campo avala la nueva conducción política

Ya se sembró el 55% del área del cereal grueso y los productores están atentos a las lluvias. El nombramiento de Julián Domínguez en Agricultura, trajo aire fresco en la relación agro-gobierno

Viernes 24 de Septiembre de 2021

La campaña gruesa del ciclo 2021/22 arrancó con fuerza y a los cambios agronómicos se le sumaron los políticos, ya que la cartera agropecuaria cambió de conducción, con el nombramiento de Julián Domínguez como nuevo ministro de Agricultura de la Nación, que a priori, mostró una posición dialoguista con el campo y fue muy bien recibido por las entidades y organizaciones del sector. Por caso, el flamante funcionario arrancó su actividad formal disertando ante los referentes de la cadena de la soja en el seminario Acsoja 2021, donde planteó que los acompañará en el desafío de lograr las 70 millones de toneladas de cultivo de oleaginosa, pero además aseguró que “no se concibe a la Argentina sin el campo y no se concibe al campo sin el milagro que han producido los productores”.

El escenario es prometedor y según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de granos crecería 7,2% hasta las 129,8 millones de toneladas en la campaña 2021/22, pero alertó que por una baja de los precios internacionales, las exportaciones podrían caer 3% y ubicarse en u$s 35.577 millones.

Sin embargo, la Bolsa de Comercio de Rosario dio un pronóstico de u$s1.000 millones por encima. Estimó que las exportaciones de los principales granos y derivados de Argentina podrían alcanzar el récord histórico de u$s 36.733 millones durante la campaña 2021/22, en la que se prevé que se despache un total de 99,2 millones de toneladas, estimó hoy la BCR. De concretarse ese guarismo, se producirá un salto en valor de u$s 1.606 millones (4,6%) respecto al ciclo anterior, mientras que, en cantidades el incremento será del 8,6% al pasar de 90,6 millones de toneladas en el ciclo anterior a 99,2 millones.

El economista de la BCBA, Juan Pablo Gianatiempo, resaltó la importante suba de los precios internacionales de los granos durante el último año, que situó las cotizaciones en niveles históricamente altos. “A pesar del aumento registrado en los costos de los insumos en lo que va del año, las señales de esta campaña son positivas para el incremento del área sembrada, especialmente para el cultivo de maíz”, indicó.

Justamente el maíz está en el centro de la escena. Ya se sembró más de la mitad del cereal, aunque empieza a faltar agua en la cama de siembra, alertaron desde la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Rosario. “De no tener una lluvia pronto, quedará un 20% de la superficie planificada sin sembrar”, advirtieron los técnicos en la zona de Marcos Juárez. “Sin aportes extra desde el Pacífico y el sur de Brasil, será imperioso que mejoren los mecanismos regionales a fines de septiembre”, indicó el doctor en Ciencias Atmosféricas, José Luis Aiello.

El clima en la semana

En ese punto, se estiman que hay posibilidades de lluvias entre el martes 28 y el miércoles 29 aunque por el momento, se prevén fenómenos muy puntuales y aislados y de escaso volumen. “La tercera semana de septiembre mostró un significativo cambio en el comportamiento de la distribución territorial de las precipitaciones”, comentó Aiello. Las lluvias fueron solo para el SO de la región pampeana.

En la última semana pasó algo interesante: “Las lluvias abandonaron la tendencia a favorecer la franja este del país y tuvieron una presencia excluyente sobre la franja sudoeste de la región pampeana”, explicó Aiello, mientras que el consultor Alfredo Elorriaga precisó que “La Pampa, el extremo sudoeste de Córdoba y el extremo sur de Buenos Aires fueron beneficiados por acumulados de 5 a 40 milímetros”.

Tanto Aiello como Elorriaga coincidieron en señalar que “sin aportes extras desde el Pacífico y el sur de Brasil, será imperioso que mejoren los mecanismos regionales a fines de septiembre” para que haya una mejora.

A esta altura ya se sembró el 55% del maíz, pero la falta de agua pone en dudas el futuro de la siembra. Se hicieron 935.000 ha en la región núcleo y el aumento de la desecación superficial del suelo pone en riesgo la concreción de los planes de siembra en el sudeste cordobés, norte bonaerense y sur de Santa Fe. En este último caso, fue la la zona que menos agua recibió en septiembre y las reservas de humedad en el primer metro están en el mismo nivel que hace un año atrás.

Alerta por la labranza mecánica

Aunque estas complicaciones son puntuales y pueden disiparse, el maíz asoma como el cultivo estrella. Sin embargo, los técnicos encendieron las luces de alerta por problemas de manejo que muestran un “revival” de la labranza mecánica, como una fórmula para enfrentar las malezas.

“Se están rompiendo años de (siembra) directa”, señalan los técnicos de GEA y aseguran que “el aumento en los costos de producción y la proliferación de malezas resistentes y tolerantes a numerosos principios activos están inclinando la balanza al laboreo de los lotes”.

“Al aumentar el precio de los insumos y cobrar menos en dólares, el productor se inclina por aumentar la labranza mecánica”, dijeron y plantearon que “hay que tener también en cuenta que en trigo y maíz el costo de la fertilización representa casi el alquiler”, según datos de la zona de Cañada Rosquín. “La nueva rastra diamante se está usando para algunos lotes”, señalaron en Marcos Juárez.

Se trata de una labranza superficial, poco agresiva que genera remoción en los primeros centímetros del suelo. En los lotes con alta infestación de malezas “problema” representa una alternativa efectiva y más económica que el uso de herbicidas.

Por otra parte, desde GEA apuntaron que hay algunas faltantes puntuales de insumos en algunas localidades. En General Pinto, dicen que se tratan de “insumos muy específicos como herbicidas o fungicidas puntuales”. Algunos técnicos plantean que “la faltante sería temporal y a nivel de algunos distribuidores” y estaría afectando a principios cómo el glifosato o diflufenican y algunos formulados comerciales para control de rama negra y yuyo colorado.

Sin embargo, todavía no sería algo palpable a nivel del productor, ya que se estima que “más de la mitad de los productores ya han comprado el grueso de los insumos para la siembra de soja y maíz”.

En Santa Fe el proceso de siembra de los cereales de cosecha gruesa alcanzó esta semana un avance significativo en el centro y norte de Santa Fe, con el 90% de lo proyectado en el caso del girasol y del 84% de los lotes destinados a maíz temprano, dijeron hoy voceros del sector.

El informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que confeccionan el Ministerio de la Producción provincial y la Bolsa de Comercio de Santa Fe indicó que se han implantado hasta el momento 98.100 hectáreas de girasol, es decir el 90% de la intención de siembra.

En el caso de ese cultivo, el trabajo señala que el movimiento de máquinas “fue disminuyendo hasta prácticamente detenerse” en el transcurso de la semana, debido a la “falta de humedad en el horizonte superficial”, aunque de todas formas se logró un avance de 19 puntos en relación al último informe.

Trigo y heladas

En tanto, el trigo necesita más agua para no perder potencial de rinde. Según indicó el último informe de GEA, sobre el sudeste cordobés se necesitan entre 100 y 120 mm para alcanzar niveles óptimos de humedad y en Santa Fe se necesitarían alrededor de 60 a 80 mm.

Con el avance del trigo hacia las etapas más críticas, los técnicos señalan que “es esencial una nueva lluvia y que no se produzcan heladas tardías para que el cultivo exprese todo su potencial de rinde”. Por ahora, sigue desarrollándose muy bien: un 5% está en excelentes condiciones, un 80% muy bueno y el resto bueno.

El frío es la otra preocupación ya que el trigo entra en etapas más susceptibles a las bajas temperaturas. El 55% de los lotes está en encañazón, 25% despliega la hoja bandera y un 15% tiene la espiga embuchada. “En Cañada Rosquín la helada de la semana pasada frenó el desarrollo del cultivo y quemó algunos macollos chicos”, detallaron desde GEA.

También el inicio de una primavera con heladas reavivó los malos recuerdos de las ocurridas en otros años sobre los trigos maduros. En la región núcleo, las temperaturas estuvieron cerca de los cero grados en el norte de Buenos Aires. La mínima del 2 fue de 1,4 ºC en General Pinto: hubo heladas agronómicas. En principio no habría problemas por la presencia de humedad.

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