La Argentina busca consolidar su posicionamiento como proveedor global de tecnología agropecuaria sustentable y abrir nuevas oportunidades para los bioinsumos en el mercado europeo. Con ese objetivo, una delegación integrada por representantes de Casafe, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca participó de una misión técnica en Bruselas, en el marco del programa AL-INVEST Verde.
Bioinsumos: Argentina acelera su estrategia para posicionarse en Europa
Una delegación integrada por Casafe, Senasa y Agricultura mantuvo encuentros con autoridades y cámaras europeas para promover reglas comunes y consolidar al país como referente regional en tecnologías biológicas para el agro
Bioinsumos. El estudio indica que los bioestimulantes y biofertilizantes representan el 87,5% del mercado, mientras que los productos de biocontrol explican el 12,5% restante
Durante las jornadas del 23 y 24 de abril, la comitiva mantuvo reuniones con asociaciones europeas del sector, como ECOFI, EBIC e IBMA, además de funcionarios de la Comisión Europea vinculados a las áreas de industria, agricultura y sanidad. La agenda estuvo centrada en los procesos de registro, las barreras técnicas al comercio y las tendencias de innovación en biofertilizantes y agentes de biocontrol.
“Argentina no sólo produce alimentos: también produce tecnología y conocimiento sustentable”, señaló el director ejecutivo de Casafe, Federico Landgraf. Según explicó, el objetivo de la misión fue consolidar al país como un socio confiable para la Unión Europea y demostrar que la industria local de fitosanitarios y biológicos cumple con los estándares técnicos, ambientales y científicos que exige el mercado internacional.
La misión se apoyó además en el crecimiento sostenido que muestran los bioinsumos en la Argentina. De acuerdo con un relevamiento elaborado por Pampas Group y Somera para Casafe, el mercado alcanzó en 2025 un valor de u$s 118,7 millones y una cobertura de 17,4 millones de hectáreas tratadas. En los últimos cinco años, el segmento creció a una tasa promedio del 11% anual.
El mercado bio
El estudio indica que los bioestimulantes y biofertilizantes representan el 87,5% del mercado, mientras que los productos de biocontrol explican el 12,5% restante. Dentro de este último grupo, los biofungicidas fueron los de mayor expansión: durante 2025 registraron un crecimiento del 98,3% en facturación respecto del año anterior y un salto del 469% en superficie tratada.
Entre los segmentos de mayor peso aparecen los inoculantes para soja basados en Bradyrhizobium, que concentran el 39,7% del mercado; los bioestimulantes foliares, con el 30,8%; y los tratamientos biológicos para semillas, con el 17,1%.
Desde Casafe remarcaron que el avance de estas tecnologías no implica un reemplazo absoluto de los productos químicos tradicionales, sino una integración bajo esquemas de manejo sustentable. “La complementariedad entre biológicos y productos de síntesis química, aplicada bajo criterios de Buenas Prácticas Agrícolas, permite maximizar la eficiencia productiva y reducir la presión ambiental”, sostuvo Federico Elorza, coordinador de Gestión Sustentable de la entidad.
La sustentabilidad fue uno de los ejes centrales de la presentación argentina ante la Unión Europea. El país destacó indicadores como la adopción de siembra directa en más del 90% del área agrícola y los sistemas de trazabilidad y capacitación impulsados por el sector privado. En ese sentido, Casafe informó que cuenta con una red de 240 depósitos certificados bajo el programa Depósito OK y que durante 2025 capacitó a más de 45 mil personas en uso responsable de fitosanitarios y Buenas Prácticas Agrícolas.
Regulación de la UE
Otro de los puntos clave de la misión fue avanzar en la convergencia regulatoria entre la Argentina y la Unión Europea. La delegación presentó el trabajo del Comité Asesor de Bioinsumos de Uso Agropecuario (Cabua), que articula propuestas normativas para el desarrollo de marcos regulatorios basados en evidencia científica.
También se expusieron los avances del comité de bioinsumos del Mercosur, iniciativa impulsada por la Argentina para armonizar criterios de registro en la región y facilitar la futura articulación con el acuerdo Mercosur-Unión Europea. En paralelo, se destacó el funcionamiento del Sello de Bioproductos, creado en 2021, como herramienta de certificación y garantía para el mercado internacional.
En Casafe consideran que la misión en Bruselas marca el inicio de una agenda de largo plazo con Europa. La entidad ya trabaja en nuevas instancias de intercambio técnico y participación en congresos especializados, con el objetivo de acelerar la adopción de biológicos y ampliar la inserción internacional de las tecnologías desarrolladas en el país.







