Producción

"La relación entre cultivos cambió mucho"

Alejandro Longo, director del Centro Regional Santa Fe del Inta, valoró el trabajo que se viene realizando para acompañar el proceso hacia un modelo agropecuario más sustentable

Martes 24 de Agosto de 2021

La relación entre cultivos cambió mucho, este año y el pasado el maíz viene compitiendo palo y palo con la soja y si esto se sostiene en el tiempo veremos realmente cuales son las mejoras que hay en el sistema”, indicó. Así lo Alejandro Longo, director del Centro Regional Santa Fe del Inta, un organismo que trabaja duro para acompañar el proceso hacia un modelo agropecuario más sustentable. En ese sentido, valoró la adopción de esquemas de rotación y prácticas más sostenibles, como las que incorporan los cultivos de servicios.

“En Oliveros tenemos un ensayo que está cercano a los 20 años, donde se hacen diferentes rotaciones y se ve como éstas impactan sobre las condiciones físicas y químicas del suelo", indicó. Longo, quien repasó las líneas de trabajo de la institución a su cargo y analizó los cambios que llegaron de la pandemia, no sólo en términos productivos sino también organizacionales, incluso hacia adentro del organismo.

Sobre la coyuntura productiva, advirtió que “la campaña gruesa va a demandar que miremos mucho más para arriba que en otros años”.

-¿Cómo los trató el tema de la pandemia en el Centro Regional Santa Fe?

-Como a todo el mundo nos tomó por sorpresa. Al principio nos costó poder reorganizarnos, pero rápidamente se armó una estrategia, a nivel provincial y nacional, con la cual pudimos continuar con nuestras actividades cuidando la salud de las personas que trabajan en Inta. Por un lado, definimos las actividades críticas o esenciales en las experimentales para poder mantener las líneas de trabajo, a que no sólo trabajamos con cuestiones vegetales sino también animal. Los directores se pusieron al hombro una tarea importante de sostenerlas. Por otro lado, tuvimos que implementar el teletrabajo. Allí también hubo un gran reacomodamiento y una buena reacción, todo apoyado por el sistema administrativo y demás. Para cualquier organización del Estado es muy importante esa coordinación. La experiencia de este año y medio de trabajo dejó muchas enseñanzas. En Santa Fe tenemos tres experimentales: Rafaela, Reconquista y Oliveros y 22 Agencias de Extensión, y somos aproximadamente unas 400 personas. Este tiempo fue un muy buen desafío. Ahora estamos de a poco retornando a la presencialidad. Creo que el aprendizaje que tuvimos en este tiempo a través de la virtualidad nos sirvió no sólo para reunirnos internamente sino para poder armar nuestras estrategias de intervención afuera de la institución. Creo que hay muchos paradigmas organizacionales que cayeron con la pandemia y hoy esto nos deja posicionados de manera diferente para trabajar.

-¿Estuvieron trabajando en programas específicos para atender cuestiones vinculadas con la pandemia? ¿Y en qué están enfocados ahora?

-El Inta, a nivel general, puso en un primer momento varias unidades al servicio para poder implementar todo el tema del diagnóstico de la enfermedad a través del PCR y también estamos trabajando en el mapeo del genoma del virus del Covid 19 y de cepas locales. Realmente se ha hecho mucho respecto a eso. Con respecto a las principales líneas de trabajo, son muchas, tenemos el mejoramiento vegetal en varias especies, el desarrollo de vacunas para atender la salud animal y sistemas de producción de ensayos de larga duración de sistemas productivos. También todo lo vinculado a protección vegetal, control de insectos y malezas en una amplia gama de cultivos. Trabajamos desde el algodón hasta soja, maíz y trigo. En sistemas ganaderos tenemos la producción de leche, de carne, líneas de trabajo con piscicultura, producción aviar, etcétera. Todo esto acompañado por un montón de otras cosas que hacemos en las agencias de extensión, que son trabajos en cuestiones emergentes como el tema de los humedales, la bajante del río Paraná, la aplicación de fitosanitarios y lo que eso implica. Hay grandes líneas de trabajo que a veces se complementan unas con otras y otras se trabajan en forma particular.

-En Oliveros vienen trabajando en la agricultura periurbana.

-Es una línea que se lleva adelante en las tres experimentales, y en cada una hay un módulo de transición agroecológica. A nivel nacional debe haber no menos de 15, para pensar esos espacios periurbanos. Hay varios programas que abordan la investigación y la extensión en ese sistema y creemos que es una de las obligaciones que tiene el Inta de buscar algunas respuestas que tengan que ver con esos espacios, donde la legislación ya definió que se hace. Nosotros no decimos si la exclusión es 50 metros más o 50 metros menos, eso lo dirime el Poder Legislativo, comunal o municipal. Nuestro principal trabajo es proponer qué se puede hacer en esos espacios en las condiciones que la legislación lo permita, y ahí estamos avanzando. Venimos trabajando en varias líneas en las tres experimentales.

-Hoy cada vez más se habla de virar el modelo agropecuario hacia sistemas más sustentables entre otras cosas desarrollando cuestiones como los bioinsumos ¿Trabajan en esa línea?

-Sí. Venimos por un lado trabajando con varias empresas haciendo ensayos de validación de esas tecnologías. Por ejemplo, en la experimental de Reconquista se viene trabajando en la elaboración de esos bioinsumos y midiendo la efectividad de los mismos. Algo también se está haciendo en Oliveros. Nosotros creemos desde Inta que hay un conjunto de prácticas que permiten mejorar la sostenibilidad de los sistemas y en pos de eso estamos. No sólo en relación a los productos de síntesis química sino a todo el esquema productivo. No es un tema nuevo. Hablamos de los cultivos de servicio, de rotaciones adecuadas y demás. Los ensayos de larga duración tienen que ver con los esquemas de rotación y cómo eso impacta en las condiciones físicas y químicas de los suelos. En Oliveros tenemos un ensayo que está cercano a los 20 años. No es solo la sostenibilidad a partir de los productos que se usen, sino todo el conjunto del sistema y es importante tratar de transmitirlo y desde Inta tratamos de hacerlo así. Muchas otras organizaciones de productores están trabajando en esa misma línea y creo que cuando uno le saca un poco de pasión al sistema y al modelo hay muchas líneas para poder hacer las cosas mucho mejor de lo que las estamos haciendo hoy.

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-Los ensayos con cultivos de servicios y rotaciones se ven hace tiempo en Oliveros pero recién en los últimos años empieza a ser más difundido en la actividad privada.

-Sí. Se han adecuado maquinarias para poder mejorar los cultivos de servicios, no solo para la implantación sino también para hacer labores. Realmente el impacto que tiene sobre el sistema el hecho de poder tener el suelo cubierto durante la mayor parte del año, es realmente muy importante. Porque no sólo influye sobre el suelo sino también sobre la aparición de malezas y la menor utilización de productos de síntesis química para controlarlas. También cómo trabaja sobre la fauna del ecosistema. Aportan un beneficio muy grande todas estas prácticas que siguen una curva de adopción de determinada tecnología que muchas veces puede ser un poco más plana debido a que hay otros factores que van influyendo en los sistemas de producción. Por suerte hoy las gramíneas están ocupando una mayor parte de la zona núcleo y es una muy buena noticia poder incorporarlas para rotar con soja, esa práctica de rotación, por si sola trae un montón de beneficios.

-¿Empieza a quedar a atrás la discusión sobre la sojización del campo argentino?

-La relación entre cultivos cambió mucho, lo dicen las estadísticas. Este año el maíz está compitiendo palo y palo con la soja, el año pasado también. Las siembras de trigo son muy buenas. No sé si se zanjó esa discusión, lo que sí digo es que está pasando esto y es muy bueno. Si esto se sostiene en el tiempo vamos a poder ver realmente cuáles son las mejoras que hay en el sistema. En un tema complejo, no es tan fácil que una variable lo solucione todo. Pero hay algunas que aportan mucho a mejorar el sistema, porque el tema de la sojizacion no solo está dado por el porcentaje de uno o otro cultivo, sino por muchas cuestiones que tienen que ver con un contexto económico, social, legal. Hay muchas cuestiones. Esos problemas no se solucionan tocando una u otra variable. Pero la situación, tal como está hoy mejora y mucho la situación que teníamos unos cuantos años atrás.

"Hay asociaciones y gremiales de productores que ya empezaron con un discurso diferente y ojalá esto se pueda sostener en el tiempo para que el modelo pueda ser más sostenible "Hay asociaciones y gremiales de productores que ya empezaron con un discurso diferente y ojalá esto se pueda sostener en el tiempo para que el modelo pueda ser más sostenible

-¿Está más cercana la posibilidad de pensar en un sistema de producción más sustentable atendiendo estas cuestiones?

-Creo que, de a poco, está existiendo. No tengo forma de medirlo, es más del boca a boca o el pulso que se tiene de recorrer zonas productiva. Creo que hay una muy buena parte de los productores que se ha profesionalizado, ha tomado conciencia del impacto que tienen los productos de síntesis química, no sólo sobre el ecosistema productivo sino sobre el ambiente en general y hoy se están dando otro tipo de discusiones. Obviamente esos cambios no se producen de un día para otro, pero me parece que hay algunas luces que se van prendiendo que alientan a pensar que esto puede modificarse. Hay asociaciones y gremiales de productores que ya empezaron con un discurso diferente y ojalá esto se pueda sostener en el tiempo para que el modelo pueda ser más sostenible.

-¿Cómo ves el escenario de la nueva campaña en Santa Fe?

-El maíz se está terminando en estos días. La campaña pasada ha sido muy asimétrica. En algunas zonas del centro provincial la producción fue bastante buena. En el sur fue más despareja, porque hubo regiones, como los departamentos Rosario y Constitución que fueron afectados por segundo año consecutivo por una sequía muy extrema. Se produjeron pérdidas realmente importantes, no de maíz de primera pero sí de soja de primera, de segunda y maíz de segunda. Respecto de lo que se viene, hay una importante superficie de trigo sembrada, los cultivos se vienen desarrollando bien, hay lluvias que permitieron que el cultivo se consolide pero tenemos mucho por delante. Lamentablemente todavía tenemos un sistema Niña sobre nuestra región que deja entrever que la campaña gruesa va a demandar que miremos mucho más para arriba que en otras campañas pero la expectativa de siembra está. Como dije se va a hacer bastante superficie de maíz y creo que el campo está preparado para llevar adelante una buena campaña. Obviamente, el resultado dependerá también mucho de las condiciones climáticas.

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